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Licenciado en Educación - Historia por la UNMSM y diplomado en Estudios Musicológicos Peruanos por el Conservatorio Nacional de Música. Estudios de Musicología en el Conservatorio y en la Universidad de Ginebra. Publicaciones: - El Misterio del Cóndor - Método de Guitarra Andina Peruana - Diversos artículos en revistas y periódicos. Conferencia Magistral sobre El Cóndor Pasa… en el VI Congreso Internacional de Peruanistas en el Extranjero. Georgetown University (ATP) Y diversas conferencias en el país. Actualmente está enfocado en investigar la historia de la música popular en la ciudad de Lima.

martes, 7 de octubre de 2025

LA MARINERA EN LOS CONCURSOS DE MÚSICA Y BAILES NACIONALES EN AMANCAES: 1927 -1942


Bailes nacionales
Revista Mundial N° 368 - 01.07.1927

    La fiesta de Amancaes, llevada a cabo el día de San Juan, el 24 de junio, en el imaginario limeño, es la más limeña de todas las fiestas, la más tradicional: los paseos, las comidas y la música y bailes con las que se celebraba esa fiesta, en las pampas de ese nombre, han sido descritas así por multitud de viajeros y cronistas locales. A pesar de que sus inicios no fueron muy claros, existen descripciones que la hacen remontar hasta el Siglo XVI. Desde esa época sabemos que los pobladores de Lima, se trasladaban a las pampas y los cerros circundantes, a recoger flores, a beber leche fresca que les ofrecían los "lomeros", a degustar las meriendas que llevaban consigo y que arrosaban con chicha y otras bebidas y, a bailar al son del arpa, la guitarra y el cajón, instrumento que apareció en la década de 1840.

    Durante gran parte del siglo XIX, la zamacueca fue considerada el baile de Amancaes, pero cuando, en 1927, se inician los concursos de Música y Bailes Nacionales, ella ya había desaparecido y/o cambiado ese nombre por el de marinera (sobre el particular puede consultarse mi artículo "La marinera nació un 8 de marzo de 1879", en este mismo blogg). En las líneas que siguen me voy a ocupar de la marinera y los bailes relacionados a ella: jaranas, resbalosas y tonderos y de sus ejecutantes, durante los concursos de música y bailes nacionales que se realizaron a partr de 1927. Este esta primera parte me ocuparé del período 1925 - 1942. Durante los primeros años del Concurso, durante el gobierno de Leguía, casi todos los periódicos y revistas llenaron páginas de páginas con información y fotos del desarrollo del concurso: la publicación de las convocatorias, la llegada de los artistas de provincias, el desarrollo de las funciones eliminatorias, las participación de los seleccionados el 24 de junio en la pampa y la premiación de los ganadores. En el período posterior a Leguía, la información se hizo más escaza y desigual, cosa que ha dificultado la realización del presente trabajo.

    Algo digno de resaltar es que en este período marinera y resbalosa se prsentaban de manera independiente. Como se podrá La resbalosa no era presentada ligada necesariamente a la marinera. (Eso mismo sucedió en algunas grabaciones hechas entre 1913 y 1928).

Los concursos de Música y Bailes Nacionales

    La fiesta en las pampas de Amancaes, el día de San Juan, ha atravesado parte de la historia de la Lima Colonial y de la Lima republicana y a lo largo del tiempo ha sufrido altibajos ocasionados por las viscisitudes de nuestra historia. En diferentes momentos estuvo a punto de desaparecer. Durante la guerra con Chile fue uno de esos momentos. Pasada la guerra recuperó algo de su esplendor pero, en las dos primeras décadas del siglo XX, decayó nuevamente. 

   Un año decisivo para el resurgimiento de la fiesta fue el año 1923. El distrito del Rímac había sido creado el 2 de febrero de 1920 siendo su primer alcalde Juan Bautista Nicolini Bollentini. En esa época Leguía al frente de su proyecto de “Patria Nueva” trataba a toda costa de buscar en apoyo de las clases populares. Nombrado ese año alcalde del Rímac Abraham Castillo y como Inspector de Obras Públicas (Inspección de Alamedas y Paseos) el concejal obrero Elías Rodríguez, se dio impulsó a la restauración de la llamada “Alameda de los Bobos” y para su inauguración el concejal Rodríguez hizo una invitación a las instituciones sociales de trabajadores de Lima a una fiesta obrera. El día 25 los periódicos hablaban de la “Espléndida resurrección del paseo de Amancaes”. “La Crónica estimó la asistencia en 10,000 personas”.

    En 1926 el nuevo Alcalde, Juan Ríos, dio un impulso mayor a las festividades. Reconstruyó el camino que llevaba a las pampas lo que posibilitó la afluencia de gran cantidad de automóviles repletos de limeños que concurrieron el 24 de junio de ese año a dicho lugar. La Municipalidad del Rímac organizó a un “gran concurso de caballos criollos de paso y de trote”.  Otros de los números del programa fueron una serie de evoluciones practicadas por ciclistas y motociclistas del cuerpo de seguridad, y también música y partidos de fútbol. Asistió el Presidente de la República y su gabinete. 

La Crónica 25.06.1926

    Para la fiesta de 1927, la Municipalidad del Rímac mediante Resolución Municipal del 27 de mayo de ese año, instituyó el GRAN CONCURSO DE MÚSICA Y BAILES NACIONALES a realizarse el 24 de junio en la pampa de Amancaes. Se realizó la inscripción de los concursantes en varias categorías: “compositores, estudiantinas, cantores, ejecutantes de quena y yaravíes, directores de bandas y miembros de conjuntos ejecutantes de música bailable costeña, incaica y serrana o andina, y bailarines de huainos, cachuas y cachasparis, tonderos, marineras y resbalosas”. 

   El 1° de junio de 1927 se publicaron en el diario La Prensa las bases del concurso:

El Alcalde Municipal del Rímac

Considerando:

Que hay conveniencia patriótica en conservar el arte típicamente nacional, como la música y el baile criollos, estimulando a sus cultivadores, por la trascendencia que tiene en la formación y educación del alma popular; y

Que la próxima fiesta de San Juan que se celebra en la Pampa de Amancaes, es por sus antecedentes históricos, la más propicia a la acción municipal en el sentido expresado:

Resuelve:

Establécese un Concurso Anual Municipal de Música y Bailes Nacionales, que se verificará en ocasión de la Fiesta de San Juan del 24 de junio, comenzando el presente año, sobre las siguientes bases:

El concurso de música nacional estará dividido en las siguientes secciones:

1°.—Concurso de compositores nacionales, con un premio para el compositor, que a juicio del Jurado, presento y ejecute la mejor composición de tema genuinamente peruano.

2°.—Concurso de estudiantinas, con dos premios, que se adjudicarán, a juicio del Jurado, a los dos mejores conjuntos do ejecutantes de guitarras, bandurrias, mandolinas, violines, etc.

3°.—Concurso de cantores, con dos premios, que se adjudicarán, a juicio del a los mejores conjuntos concursantes.

4° .—Concurso do yaravíes, con dos premios que se adjudicarán a juicio del Jurado a los los mejores conjuntos que ejecuten este género de música nacional.

5°.—Concurso de quenas, con acompañamiento libre, con dos premios que se adjudicarán a juicio del Jurado a los ejecutantes da dúos, tríos o conjuntos que mejor se desempeñen.

6°.—Concurso de música bailable, con un premio que se adjudicará, a juicio del Jurado, a la banda o conjunto ejecutante de bailables costeños, y otro premio, a la banda o conjunto de ejecutantes de bailables serranos.

El Concurso de bailes nacionales se compondrá de las siguientes secciones:

1°—Concurso de huainos, cashuas y cahasparis con dos premios para las parejas que mejor ejecuten estos bailes serranos a juicio del Jurado y

2°—Concurso de tonderos, marineras y resbalosas, con dos premios para las parejas que mejor ejecuten estos bailes serranos a juicio del Jurado.

El Jurado encargado de calificar las pruebas y adjudicar los premios se compondrá de los siguientes señores:

Don Enrique Swayne y Argote, don Ernesto Devescovi, don Francisco Graña, don José Leguía Swayne, don Darío Euguren de Larrea, don Carlos Gamarra y don Armando Andrade.

La inscripción se abrirá en la Secretaria de la Municipalidad, el 1° de junio de cada año, y se cerrará el 12 del mismo, funcionando de 12 a 1 y media en las mañanas, y de 6 a 7 y media en las tardes.

Los premios consistirán en dinero en efectivo, acompañados del diploma correspondiente, y su cuantía se anunciará próximamente. El Jurado queda ampliamente facultado para resolver cualquiera duda que pudiera presentarse con relación a las bases de este Concurso.

Regístrese, comuníquese, publíquese y dese cuenta al Concejo para su aprobación.

Rímac, a 31 de mayo de 1927

 (Fdo.) Rosel (Fdo.)—Ríos

El concurso de 1927 

    El 16 de junio de ese año, en La Crónica, se publicó el REGISTRO GENERAL de participantes (en El Comercio se publicó el día 17). Como pariticipantes en la sección "Música Bailable Costeña" figuraban la Banda de la Escuela Militar de Chorrillos, la Banda Popular dirigida por don José M. Arica y la  Fanfarra (sic) del Regimiento de Artillería de Montaña Nº 2, y, como participantes del "Concurso de Tonderos, Marineras y Resbalosas" figuraba la pareja formada por Gerardo Jiménez y Adán Romero y doña Emilia Campos.

    El concurso se realizó en el Teatro Ideal en dos fechas: la primera el viernes 17 (En La Crónica de ese día se publicó el programa) y La segunda fecha  el lunes 20 en el mismo teatro. En el programa se anunció. "BAILES CRIOLLOS: marinera, tondero y rebalosa con notables parejas de bailables" (La Crónica 20.06.1927).

    El jueves 23, el jurado calificador emitió su veredicto que fue publicado en los diarios capitalinos.  Entre los ganadores figuraban:
18.- Primer premio de compositores de música bailable costeña, consistente en Lp. 20.- donadas por la Academia Nacional de Música y Declamación, al compositor nacional don Eladio León por su resbalosa “Viva Malambo”.
19.- Primer premio de jaranas, consistente en Lp. 10.- donadas por la Municipalidad del Rímac, al cuarteto formado por don Manuel Cobarrubias, don Miguel Isusqui, don Agustín Falla y don Norberto Mendiola.
20.- Segundo Premio de honor, consistente en una medalla de plata, donada por la Municipalidad del Rímac, a la banda de la Escuela Militar de Chorrillos.

23.- Primer premio de compositores nacionales de tonderos, consistente en Lp. 10.- donadas por la Municipalidad del Rímac, al compositor don Julio Quiñones (ejecución de la Banda del Regimiento de la Guardia Republicana).
24.- Primer Premio de Jaranas, consistente en Lp. 10.- donadas por la Municipalidad del Rímac, al quinteto que dirige don Francisco Ballesteros por su marinera “Viva Leguía”.

26.- Segundo Premio de conjuntos ejecutantes de música costeña, consistente en Lp. 8.- donadas por la Municipalidad del Rímac, al conjunto que dirige don Alejandro Saenz, por la ejecución de la marinera “Flor de Malambo”.

29.- Segundo premio de jaranas, consistente en Lp. 5.- donadas por la Municipalidad del Rímac, al conjunto que dirige don Ángel Pérez.
30.- Primer Premio de baile estilo costeño o criollo, consistente en Lp. 8.- donadas por la Municipalidad del Rímac, a doña Bartola Sancho Dávila.
31.- Premio de Lp. 2.- donadas por la Municipalidad del Rímac, a la pareja infantil de bailes formada por los niños Luis Puente y Julia Gutirre (sic).

        El 1° de julio de ese año, la revista Mundial publicó abundante información gráfica sobre el Concurso, aunque sin poner leyenda a las fotos. En el recorte mostramos parte del "collage" fotográfico. En la parte superior izquierda se ve al conjunto dirigido por Alejandro Saez e integrado por los hermanos Ascuez, el "chino" Carlos Gamarra, un ejecutante de un instrumento de percusión, posiblemente el "tamborete" y un cajonero. Debajo, se ve a una pareja de bailarines de marinera: Bartola Sancho Dávila y un bailarín que no he podido identificar (probablemente Juan Peña). 

Mundial N° 368, 01.07.1927

Bartola Sancho Dávila y pareja - detalle

El concurso de 1928 

    El concurso del año 1928 despertó una expectativa enorme. Casi todos los departamentos del Perú mandaron sus representantes. La enorme cantidad de participantes hizo que se realizaran varias fechas eliminatorias. Las audiciones se llevaron a cabo en el teatro Municipal.

    La primera audición fue el miércoles 13 de junio. en ella participaron La Rondalla Típica Piurana ("músicos expertos y consientes de su misión, todos hacen uno en la persona del inspirado y autorizado maestro Juan Requena. Algunos son tan destacados como el talentoso compositor Héctor Rojas, el intuitivo Talledo y el muy emocionado violinista Seminario", según La Crónica) y La banda del regimiento 11 que ejecutó dos marineras.

    El segundo concierto eliminatorio se llevó a cabo el el viernes 15. Participaron el Conjunto Saez ("bailes costeños, canto, guitarra y cajón"); Los Hermanos Aguirre Condemarín (piuranos) ("marinera, tondero y resbalosa, canto, guitarra y cajón"); La Rondalla Típica Piurana ("marinera y tondero, dirigida por don Juan Requena") y la Banda del· Regimiento Guardia Republicana que interpretaron aires andinos y costeños.

    El tercer concierto se efectuó el viernes 15. Entre los números del programa estaban:
. "Marinera y tondero por el conjunto limeño de canto, guitarra y cajón que dirige don Juan Tovar Orúe".
. “Subida al Arca," tondero original del compositor don Pedro Bustamante, ejecutado por la Estudiantina Chalaca dirigida por su autor.
. Marinera y resbalosa por el conjunto limeño que dirige don Francisco Ballesteros, y baile por una pareja de bailarines criollos.
. Triste y tondero, aires de Trujillo, por el trío de canto y guitarra que dirige don Higinio García Vásquez, de Trujillo.
. Marinera, tondero y resbalosa chalacas, por la Banda Popular del Callao que dirige el maestro don José Arica.

    El cuarto concierto eliminatorio se llevó a cabo el lunes 18. El guitarrista de Chiclayo don Edilberto López, interpretó "Triste, marinera, tondero y resbalosa chiclayanos".

    El quinto concierto se dio el viernes 22, en dos funciones: vermouth a las 6:30 p.m y noche a las 9:30). En la vermouth se realizó la presentación de la Rondalla Típica Piurana con los siguientes números de música: a) Yaraví "Así ama el indio" del compositor Héctor Rojas, b) Tonderos: "San Miguel de Piura" y "A las orillas del Piura".

    En la función de noche se interpretaron:
- Yaravíes y marineras por la Orquesta Ideal de Lima, dirigida don Eliseo Meiggs y un baile criollo por la pareja infantil Luis Sierra y Rosa Coronado.
- Tonderos y marineras, canto, guitarra, y cajón por los hermanos Aguirre-Condemarín de Piura (Los Coyuscos).
- Marinera, tondero y resbalosa, por el conjunto Sáenz, compuesto de canto, guitarras, violines y cajón con su respectiva pareja de baile criollo.
-  "Alegría", marinera y resbalosa por el notable conjunto de siete músicos que dirige don Francisco Ballesteros, canto, guitarra, cajón, y baile por una pareja.
-  Solo de guitarra, marinera y tondero, por José C. Martínez.
- Gran marinera final por la pareja criolla Rosa Irene Rodríguez-Humberto Carrrasco, quienes bailarán marinera, tondero y resbalosa, con el acompañamiento de la banda de músicos que dirige el maestro don José Arica, compuesta de 18 ejecutantes procedentes del Callao.

    Es necesario resaltar el hecho que las mismas parejas interpretaban tondero, marinera y resbaloza.

    El Jurado dio su veredicto:
Con la mayor complacencia, los miembros del Jurado otorgan un voto especial de aplauso al conjunto denominado "Rondalla Típica Piurana". La ejecución, e interpretación de todos los números escuchados son perfectos: Afinación, disciplina, dinámica musical, escrupulosamente observada, demuestran, la larga preparación, devoción artística y completo dominio de las reglas técnicas. En atención a estas razones acuerda donar, dos premios:
PRIMER PREMIO:- A la "Rondalla Típica Piurana" que dirige don Juan Requena: "PREMIO PRESIDENTE DE LA CAMARA DE SENADORES, donado por el señor Roberto Leguía: Lp.50.0.00.
Primer premio al mismo conjunto "MUNICIPALIDAD DEL RIMAC," donada por dicha Institución: Lp. 50.00.00.
Lo siguientes premios fueron:
CUARTO PREMIO: -Al dúo de guitarra y cajón que forman los hermanos Aguirre Condemarín, de Piura: Lp.l5.0.00.
CUARTO GRUPO CONJUNTO DE BAILE:
CUARTO PREMIO: -A la pareja de bailes costeños (marinera, tondero y resbalosa) doña Domitila Gonzales Rivero y su acompañante: Lp.  10.0.00
Otros intérpretes fueron:
· Dúo de canto y guitarra formado por don José Martínez y Juan Blotte Aires: Andinos y costeños
· Estudiantina Chalaca dirigida Pedro Bustamante: “Subida al Arca" tondero
· Conjunto limeño canto, guitarra y cajón dirigido por Juan Tovar Orué: Marinera y tondero.
· Orquesta "Ideal," dirigida por don Eliseo Meiggs, baile criollo por la pareja infantil Luis Sierra y Rosa Coronado. Interpretaron yaravíes y marineras
· Banda Popular del Callao dirige José Arica. Marinera, tondero y resbalosa chalaca.

Domitila Gonzáles y pareja - Mundial N° 420, 28.06.1928

El concurso de 1929 

      En La Prensa del 11 de junio se publicó la relación de "compositores y composiciones inscritas al concurso". Entre ellos:

6.—Don José C. Avila: "Fiesta Porteña" (marinera), "Amancaes" (tondero) y "Alma Peruana" (potpourit incaico).

7.—Don Maglorio Collantes Díaz: "Vamos a los Amancaes, (resbalosa)

    Al dìa siguiente, en el mismo diario se publicó el "registro general de los artistas que tomarán parte en este certamen". Entre los intérpretes y bailarines de marineras estaban: 

REGISTRO DE ESTUDIANTES (debe decir estudiantinas) MÚSICA COSTEÑA:

Rondalla Trujillana:—Sr. J. Torres Solari, T. González Pinillos, Alipio Alvarado, Ángel Araujo, Pablo Pereda, Cristóbal Pereda, Eleazar Villalobos, Artemio Banda Burga, Manuel Vargas, Octavio Muñoz, Víctor Gallardo, Casimiro Acosta.

Lira Típica Chiclayana:—Señores: José Breniz, Luis Rojas, Leopoldo Serna, Alejandro Pérez Bances, Emilio Santisteban, Víctor Rojas, Víctor Mendoza, Mariano LIontop, Luis Roque, Antonio Olovarrta.

Estudiantina Avila:—Señores Juan Avila, Félix López, Manuel Bolarte, Liborio Bustamante, Celso Trujillo, Leopoldo Bazalar, Mariano Alva, Fortunato Malpartida,  Atilio Cárdenas, Benjamín Fuentes.

Conjunto artístico Piura:—Lo forman once personas.Solista: señor Ricardo Mórales.

Concurso Música Bailable Criolla: —Banda de la Escuela Militar de Chorrillos, Banda del Regimiento de Infantería No. 11, Banda del Regimiento de Infantería No. 3.

CONCURSO DE BAILES NACIONALES

Tonderos, Marineras y Resbalosas Don Luis Benítez en pareja con doña Domitila González,

Don José Torres en pareja con doña Ubelina Campos

Concurso de canto (Música costeña):—Señores  Manuel Covarrubia (sic), Augusto Azcues, Vicente Uvidia, Miguel Izusqui, Nolberto Mendiola. 

Premios:

    El jurado nombrado por resolución de la Alcaldía estaba formado por: doctor don Francisco Grada, señor don Enrique Swayne Argote, señor don Ernesto Devéscovi, doctor don José Ángel Escalante, señor clon José Leguía Swayne, señor don Darío Eguren de Larrea, señor don Armando Andrade y señor dan Carlos Gamarra. Nombrase igualmente como asesores técnicos de dicho Jurado, a los señores den Federico Gerdes, Director de la Academia Nacional de Música "Alzedo" y a don Enrique Fava Ninci, profesor de la referida Academia. 

Entre los premios y premiados figuraban:

- Premio Municipalidad del Rímac: al Conjunto música denominado "Lira Típica Chiclayana; que dirige don José Bréniz y que ha representado oficialmente al departamento de Lambayeque

- Premio municipal de Lp. 10.0.00, medalla de plata y diploma de honor: al Conjunto limeño de música criolla, que dirige don Manuel Covarrubias.

- Premio Municipal de Lp. 8.0.00, medalla de plata y diploma de honor: a la bailarina de bailes criollos doña, Domitila González (limeña).

    La revista Mundial publicó el 28 de junio su número 471 y en él tres páginas con una reseña fotográfica de la fiesta. Con respecto a la marinera señaló:

LA GRANDIOSA FIESTA DE AMANCAES

Tiene una muelle cadencia el rasgueo de las guitarras, es atrevida la canción de los ejecutantes y con garbo picaresco trazan las parejas sobre el escenario los arabescos de la marinera. En alto los pañuelos, cadencioso el ritmo de los talles juncales de las mozas, presuntuoso y vibrante el zapateo de los danzarines, el baile criollo impuso en la fiesta su señorío popular. La marinera, conjunción de música occidental con ardores del trópico americano, ganó al público y lo hizo estallar en atronadores aplausos. Para el éxito de la danza de la costa contribuyeron los bailarines, los guitarristas, los cantores y los "maestros" del clásico cajón.

Mundial Nº 471. 26.06.1929 - detalle

Mundial Nº 471. 26.06.1929 - detalle

El concurso de 1930 

 

    El 24 de mayo de ese año se aprobó el Decreto Supremo declarando el 24 de junio “Día del Indio”. El aviso publicado en los diarios llevaba la firma del presidente Leguía y de su Ministro de Justicia, Instrucción, Beneficencia y Culto José Ángel Escalante Fuentes quien fue varias veces Diputado por el Cusco.

    El jueves 12 de junio en La Prensa se publicó el registro de los artistas inscritos para participar en el certamen. Entre ellos estaban:

PRIMERA SECCIÓN

Compositores nacionales:

1.- Calixto García Lastres, limeño, con sus composiciones "Alma Peruana" (tondero) y “Desengaño" (triste) que fueron interpretadas en la tercera función eliminatoria por la orquesta "Iris” compuesta de piano, violín, flauta, clarinete, cornetín, cello y batería.

SEGUNDA SECCIÓN

Estudiantinas

7.- “Lira Típica Chiclayana” que representa oficialmente al departamento de Lambayeque y formada por trece músicos.



Canto:  

1.-Alcides Carreño y Giordano Carreño, de Trujillo, guitara y canto. En la primera función oficial de eliminación ejecutaron su composición “Cuando yo muera” (triste norteño) y el tondero “Paloma desmemoriada”.

3.- José C. Martínez, de Lima solista de guitarra y canto. En la segunda función eliminatoria interpretó "Añoranza triste" (yaraví) y "China-Chola" (tondero).

QUINTA SECCION

Concurso de Bandas Militares y Particulares

1.-Fanfarria del Regimiento Nº 2 de Artillería de Magdalena Vieja.

2.-Banda del Regimiento Guardia Republicana.

3.-Banda del Regimiento de Infantería Nº 3 dirigida el Teniente don Aurelio Cant. En la segunda función eliminatoria interpretó "Flor de la Puna" (melodía incaica) original del Sgto. 1º don Gregorio Gonzales, "Que Viva Alianza Lima” (marinera) y “Aquí están los de las Chacaritas" (resbalosa).

4.-Banda del Regimiento de Infantería Nº 9 bajo la dirección del maestro don Guillermo Tarazona, ejecutaron la resbalosa “Viva San Juan” y tondero “Vamos a los Amancaes”

5. Banda de la Escuela Militar de Chorrillos dirigida por el músico mayor Rivero, en la primera función eliminatoria ejecutaron música criolla y serrana.

CONCURSO DE BAILE

SEGUNDA SECCION

Tonderos, Marineras y Resbalosas

1.-Amador Aguilar A. y Ubelina Campos, ambos de Cañete, en la primera función eliminatoria bailaron marinera, tondero y la resbalosa “Que rica zamba”, tocados por la “Lira Típica Limeña”.

3.-Pareja de bailes criollos, formada por doña Rosa Adelaida Suenjas y don Francisco Ramírez, ambos de Trujillo, quienes ejecutaron, con acompañamiento de guitarras la marinera y resbalosa "De Lima a Chiclayo”.

 PREMIOS

CONJUNTOS DE MUSICA Y BAILES CRIOLLOS

Primer premio municipal de S/. 300.00 oro, mas S/. 100.00 oro donado par el señor Larco Herrera, o sea en total S/. 400,00 oro al conjunto denominado "Lira Típica Chiclayana" con su pareja de bailes, que dirige don Leopoldo Serna y que ha representado oficialmente al Departamento de Lambayeque.

Premio municipal especial S/. 100.00 oro más S/. 100.00 oro donado por el señor Larco Herrera, a la bailarina de dicho conjunto, doña Ofelia Arbulú y su acompañante don Manuel Arana.

Segundo premio municipal de S/. 100.00 oro a la "Lira Típica Limeña" que dirige don Juan Villanueva, comprendida su pareja de baile formada por doña Ubelina Campos y don Amador Aguilar.

La revista Mundial publicó una reseña gráfica de la fiesta en cuya leyenda se lee:

En la primera fotografía de esta página figuran el señor Presidente de la República y el irremplasable Alcalde del Rímac, señor Juan Ríos con la estupenda pareja de bailes criollos formados por Ofelia Arbulú y Manuel Acha, que revivieron toda la gracias y alegría de la marinera y el tondero obteniendo un gran éxito; la Lira Chiclayana que también fue muy aplaudida; la pareja Acha Arbulú en peno baile; otra pareja bailando una resbalosa y un aspecto de la concurrencia:

 

Mundial Nº 523 27.06.1930



Estudiantina Típica AyacuchanaArza Huamanguina y Condorcunca marineras ayacuchanas 

José Carlos MartínezLas Negras huelen a Ruda


L. Cerna y A. Pechón: Encontré un pastor y Corazón dónde has estado


Lira Típica ChiclayanaLa veguera (La vaquera), Aires Lambayecanos, El Chifatay, Mi corazón está alegre, Si es que me quiere mi zamba. 


Salas y Marroquín:En Arica murió el diablo



    Es necesario señalar que ese año no se grabó ninguna marinera limeña.

El concurso de 1931

La convulsa situación del paìs, a la caida de Leguía, hizo que ese año no se realizara el Concurso de Música y Bailes Regionales. Sólo se llevó a cabo el concurso de caballos de paso. A pesar de todo, numeroso público se dió cita en la pampa y los cerros aledaños.

La Crónica 25.06.1931

El concurso de 1932

    En el concurso de 1932 los participantes que interpretaron marineras fueron:

- Los conjuntos de baile 

Baile criollo por la pareja infantil Víctor Tapia y Rosita Tapia con acompañamiento de guitarra y canto por don Higinio García y su respectivo cajón.

Quinteto criollo del Rímac, de música, canto y baile, que lo dirige don Luis Pardo, quienes ejecutarán marinera y resbalosa bailada por la pareja Gerardo Jiménez y Elisa Bringas.

 

El comercio 25.06.1932

El concurso de 1933

     El año 1933, el concurso comenzó con las funciones eliminatorias que se dieron en el Coliseo Manco Cápac, sito en el cruce de la Alameda Grau con la Avenida Manco Capac, los días 20, 22, y 23 de junio. En la noche del 23 se efectuó una "noche buena" en la Alameda de los Descalzos. Hubo retreta por las bandas de músicos del Ejército y la Guardia Republicana.

El 24, en la Pampa se instalaron dos tribunas y después del desfile de los caballos de paso se inició la presentación de los conjuntos. Entre los que intrepretaron marineras y tonderos figuraban:
F) — Banda del Regimiento de Infantería Nº 3.

G) — Gran tondero por la pareja de baile, compuesto de doña Bartola Sancho Dávila y Julio Peña acompañada por su orquesta.

L) — Gran marinera por la pareja infantil compuesta por la niñita de 8 años de edad, Teresita Tapia y el niño de 7 años, Víctor Tapia, acompañados de orquesta.

LL) — Conjunto "Perú" dirigido por don Nicolás Wetzell, que representa a Lima.

N) — Banda de la Guardia Republicana.

s) — Banda del Regimiento de Infantería Nº 7.

El concurso de 1934

    Ese año en la pampa, ante la tribuna oficial se levantó un estrado en el que, depúes del desfile de caballos de paso se efectuó la presentación de los conjuntos costeños y serranos. Entre ellos:

- Dúo de canto y guitarra por Huambachano Pizarro, interpretaron "Los tres momentitos" (canción vals) y "Ya me voy" (marinera).

- José del Carmen Martínez, tonderista nacional "La piurana" (resbalosa).

- Estudiantina Rímac, dirigida por Luciano Huambachano quienes ejecutaron aires costeños y serranos.

El concurso de 1935

    La fiesta se inició la noche del 23 de junio. La "noche buena" estuvo muy concurrida. Aparte de los músicos y cantores nacionales, la banda de músicos del Regimiento Guardia Republicana ameizó la fiesta.

    El día 24, el programa oficial comenzó a las 3 pm. con el desfile de los caballos de paso. A las 3:30 pm se inició la presentación de los conjuntos. Entre los que interpretaron marineras estuvieron:

- Presentación del dúo de canto y guitarra Huambachano Pizarro quienes ejecutaron "Mi prenda", triste con su respectivo tondero y dos piezas mas.

- Presentación del solista de canto y guitarra trujillano Higinio Vasquez que ejecuto el tondero "Dice que la letra enseña".
 
- Presentación de la pareja de baile formada por don Gerardo Jiménez y doña Irene Risco, quienes bailaron marinera, tondero y resbalosa.


La Crónica 25.06.1935


El concurso de 1936

    Desde las 2 de la tarde del 24, en la pampa, varias bandas de músicos del ejército comenzaron a ejecutar variadas piezas musicales. Terminada la primera parte, la de los caballos de paso, se inició el desfile los conjuntos musicales.

    Inició esta parte el conjunto musical Carlos Saco, cuarteto dirigido por Juan Araujo. Despues de la presentación de un conjunto de música andina le tocó el turno al conjunto Felipe Pinglo. Luego siguieron otros conjuntos.

 Los Hermanos Ascuez y de su pareja de baile criollo compuesta por doña Bartola Sancho Dávila y don Julio Peña. Cuerpo de música y canto: Elías Ascuez (guitarra); Augusto Ascuez (cantor); Jesús Pacheco (guitarra); Hernán La Rosa (guitarra); Enrique Martínez (cantor) y José Luis Benítez (cajón) ejecutaron: a) Zaña; b) Marinera, Resbalosa y Fuga; c) Festejo.

    Uno de los números del programa que más agradó al público fue el que ejecutó el conjunto criollo, que dirigen los hermanos Ascue [sic, en otras Ascuez], compuesto por doña Bartola Sancho Dávila y don Julio Peña. El cuerpo de música y canto estuvo integrado por Elías Ascue, guitarrista; Augusto Ascue, cantor; Jesús Pacheco guitarrista; Hernán La Rosa, guitarrista y José Luis Benítez, cajón. La zaña, resbalosa y festejo, ejecutados por ese conjunto, fue sencillamente notable, sobresaliendo doña Bartola Sancho Dávila, bailarina de punta y tacón, de esa que dejaron leyenda en los buenos tiempos de antaño y subieron muy alto en el prestigio coreográfico de las diversiones criollas. El público les hizo objeto de largas ovaciones.

    Como número final se anunció el concurso libre de marineras. Desde el público subieron al tablado varias parejas dispuestas a ganar el premio pecuniario anunciado.

El concurso de 1937

    Ese año sólo hemos ubicado en el programa oficial la participación del conjunto Luis Pardo:

8º QUINTETO RÍMAC dirigido por Luis Pardo (guitarra), Luis Romero (guitarra y cajón), Diego Aguilar (canto), Carlos Mejía (canto) y Manuel Concha (cajón): a) “Margarita” (vals) y “Ángel bello” (marinera).

El concurso de 1938

     Como último número del programa musical, el conjunto criollo de música, canto y baile, “La Guardia Vieja del Rímac”, que dirige don Genaro Rivas y que integran don Benjamín Noé, don Filomeno Zárate, don Pedro Rodríguez, don José Escobar y don Manuel Concha, ejecutó marineras, resbalosas y fuga que bailaron las parejas compuestas por doña Graciela Vidaurre, don César Quintana, doña Anita Uribe y don Felipe Herbozo.

Como fin de fiesta, éste último número del programa fue aplaudido, repitiéndose algunos bailes.

La Crónica 25.06.1938

El concurso de 1939

    El concurso de 1939 se inició con una noche criolla, el 23, en el Paseo de Aguas amenizada por Banda del Regimiento de la Guardia Republicana.

Al día siguiente en la pampa, se desarrolló el concurso musical en la pampa. En el programa, que fue publicado en El Comercio, figuraron varios grupos criollos, entre los que destacó el conjunto Guardia Vieja del Rímac dirigido por don Jenaro Rivas (guitarra y canto), Carlos Gamarra (guitarra y canto), Benjamín Noé (laúd y canto), FIlomeno Zárate (guitarra y canto) y Manuel Concha (cajón). Pareja de baile integrada por doña Graciela Vidaurre y don César Quintana quienes ejecutaron a) Dos marineras y b) Resbalosa y fuga.

El Comercio 25.06.1939

El concurso de 1940

    Debido al terremoto ocurrido el 24 de mayo de ese año, el Concejo del Rímac suspendió las festividades, sin embargo, numeroso público se hizo presente en las pampas.

El concurso de 1941

    Ese año, el 23 de junio,la Dirección de Educación Artística y Extensión Cultural del Ministerio de Educación, (entonces dirigida por Manuel Beltroy) bajo los auspicios de la Municipalidad del Rímac, organizó una Fiesta Criolla en la Quinta Presa, en celebración de la Festividad de San Juan de Amancaes.

    El día 24 en la pampa, con la asistencia de miles de personas, se realizaron los festejos. En la tribuna oficial estaba el Presidente Prado. En el programa presentado destacaron: Moisés vivanco y su Conjunto Folkórico en el que figuró como cantante Ima Sumac; la presentación de  los Pregones y Estampas de Lima de la Colección Folklórica de doña Rosa Mercedes Ayarza; la presentación del painista Melitón Carrasco, finalizando el programa con una serie de marineras y resbalosas bailadas en parejas, sobresaliendo la mestiza Bartola Sancho Dávila quien, según El Comercio del 25 de junio "hizo derroche de su sal criolla".  

    En algunas publicaciones se ha presentado una foto de Bartola Sancho Dàvila y el conjunto que la acompañaba como si fuera del año 1939. Creemos corregir ese error, ya que la foto debió ser de 1941.

El concurso de 1942

El jueves 18 de junio, en el diario el Comercio se anunció la llegada del conjutnoto chiclayano "que traerá Juan Lepiani". El Conjunto contaba con una parejea de baile.


El Comercio 25.06.1942

    La fiesta de Amancaes de ese año, en la pampa, se inició con el Himno Nacional. En la tribuna se encontraba el Presidente de la República. 

    En el programa confeccionado por la Municipalidad del Rímac, publicado por La Crónica del 24 figuraba la actuación de la cantante criolla Delia Vallejos que interpretó a) Amargura (vals) b) Zamacueca en Amancaes. Otra intervención fue la del Conjunto criollo de canto y baile de Chiclayo que interpretó “La lisura de mi suegra” (Marinera) b) “Las peras y las muchachas" (tondero) y el Conjunto Limeño Criollo con parejas de baile que dirige Genero Rivas: a) Marinera b) Marinera c) Resbalosa

    En la edición de la tarde de La Crónica se publicó lo siguiente:

Presentación del Solista de Canto y Guitarra trujillano que representa al Departamento de LA LIBERTAD don Higinio García Vásquez, quien ejecutará: 1º El Desprecio (yaraví con fuga de tondero); 2º Dicen que las Penas Matan (tondero). 

Presentación del Conjunto Infantil Andino de Canto y Baile con Trajes Típicos, que representan al Departamento de PUNO Integrado por los niños, Telmo, Yolanda, Teresa, Elmo, los que ejecutarán: 1º "Kasarjeta" (Huayno andino en aymará y castellano); 2º "La Naranja Nació Verde (marinera mestiza puneña).


GRAN CUADRO CRIOLLO DE CANTO y BAILE TONDEROS - MARINERAS LAMBAYEQUE - LIMA - CHICLAYO Presentación del Conjunto Criollo con trajes típicos de Monsefú. LOS LAMBAYECANOS integrado por don Leopoldo Guillén (arpa), Genaro Rivas (guitarra y cantor), Víctor Casanova (laúd), Jorge Ramírez (cajonero), Natalia Guillén (cantante), Delfina Guillén (cantante), Blanca Quesquén (bailarina), Santiago Quesquén (bailarín) quienes ejecutarán: 1º "MI Corazón a tus Plantas" (tondero); 2º Labios de Clavel Entero (marinera).

Presentación del Conjunto Criollo con sus típicos ponchos de hilo y sombreros tejidos de CHICLAYO integrado por don Guillermo Quesñay (cantor y guitarra), Germán García (cantor y guitarra), Rosario Enríquez (cajonero), Anita Zuloeta (bailarina), Manuel Arana (bailarín), quienes ejecutarán: 1º "La Vidalita" (tondero); 2º Hermosa Paloma (marinera) , La Sobrecama (fuga).

Presentación de la pareja criolla Teresa Jara y Andrés Caballero con trajes típicos, ejecutando un tondero y marinera.
La Crónica 25.06.1942



     Ese año la revista Casacabel publicó un artículo titulado en Amancaes, una protesta contra la presencia de lo andino en la fiesta que consideraba sólamente limeña y criolla. Decía "una política equivocada trajo al indio a Amancaes", se quejaba de que "el huaino multitudinario hacía competencia a la marinera". Que "el indio tímido e introvertido estaba bien en su fiesta de San Juan cuando enciende hogueras en las cumbres de los Andes, pero no lo está en la pampa de Amancaes" entre otros propósitos.  Reproduzco el texto íntegro.

AMANCAES  

Claro está que este año la fiesta de Amancaes no ha tenido el entusiasmo y el brillo digno de su tradición. Apenas si transcurrió amablemente, con una alegría dosificada por las pesadumbres de la angustiosa situación mundial, y particularmente, por el prematuro frío de este invierno que se presenta bravo. Pero esos son motivos temporales y si bien es cierto que en 1942 Lima no ha sabido recoger el encanto de Amancaes tampoco es menos cierto que en la Lima de hoy hay una visible tendencia a revivir lo típico del pasado, lo sugestivamente limeño, lo alegre y zandunguero de la costa. Esa tendencia dará, si se la estimula, sorprendentes resultados en orden a la fijación de la personalidad del pueblo. Así como el nacionalismo es la gran corriente política del siglo, el tipismo es una gran corriente espiritual, exaltada principalmente por el arte.

Lima estuvo a punto de perder su tradición de Amancaes. Una política equivocada trajo al indio, con su charango y con su quena, a la pampa donde durante siglos la guitarra del zambo había impuesto su graciosa armonía. Las zampoñas lloronas alternaron con el cajón dinámico y arrebatador. El huaino multitudinario vino a pelearle sitio a la marinera donosa. Así Amancaes se convirtió en un vasto escenario nacional pero a costa del carácter limeño de la fiesta. Nadie ganó con eso ni los entusiasmados con la aparición del “Día del Indio”, ni los cultores del folklore musical y coreográfico al origen, que no han vuelto  a ir a Amancaes, porque allí nada tienen que hacer. En la pampa de las tiendas y meriendas sólo hay sitio para la intencionada gracia costeña, para la picardía y el ingenio, para la sensualidad de marinera y que raja el espacio con el cajón. El indio tímido e introvertido está bien en su fiesta de San Juan cuando enciende hogueras en las cumbres de los Andes, pero no lo está en la pampa de Amancaes, diminuta para sus hogueras, donde el costeño audaz y dicharachero ha creado su escenario de alegría. Con sus veinte polleras chillonas de colores y sus gritos primitivos durante la danza, la india, en Amancaes era un ridículo espectáculo frente a la elevada gracia de la limeña que baila la resbalosa haciendo resplandecer bajo los parpados el pañuelo de sus ojos. La india descalza no podía competir con el pie primorosamente calzado de la zamba.  He aquí por qué el ensayo de nacionalizar la fiesta de Amancaes, ha pasado ya a la historia, y por fortuna, no ha dejado tradición. Hace varios años, posiblemente más de diez que el indio ya no viene a Amancaes y desde entonces, despejada de rumores y actitudes que no son de la intimidad del pueblo limeño, la pampa donde la zamacueca es secular y donde sigue resonando el eco del cajón, ha vuelto a ser otra vez limeñísimo atractivo de una fiesta profundamente limeña.

Vivimos años de inquietud, el porvenir del mundo es imprevisible y apenas si tenemos tiempo y energías para conservar nuestro nivel de vida, felizmente bien defendido. En esas circunstancias carecemos de la aptitud espiritual suficiente como para alegrarnos a pulmón pleno en nuestras fiestas populares. No era posible pues, que este año votáramos la casa por la ventana para revivir la tradición de Amancaes. Hay que esperar sobre todo si se tiene en cuenta que no es fácil darle resplandor de la noche a la mañana porque está tradición ha sido interrumpida, como se acaba de observar. Mañana, en el nuevo renacimiento del mundo, Lima volverá a concurrir a Amancaes, y la criolla, alta y esbelta de hoy, de muslos largos y de rizos permanentes, será, en la pampa donde lucen su arrogancia los chalanes, heredera dignísima de la vieja y siempre lozana gracia limeña. Empero no esperemos cruzados de brazos ese mañana. Sigamos exaltando el encanto de la reunión de Amancaes, tratemos de comprender cada vez mejor el espíritu con que la celebraban las viejas generaciones. Así desde las fuentes de la Lima de ayer haremos la Lima de hoy, modernizando su personalidad de cuatrocientos años. No importa que, mientras tanto, sobre la pampa de Amancaes brille solamente la esperanza, alternando con la nostalgia del pasado. Cascabel, 27.06.1942 

Cascabel 27.06.1942

 

 

 

 

 

 


viernes, 25 de julio de 2025

LADISLAO MEZA: en el centenario de su fallecimiento

 

Ladislao F. Meza  con J. C. Mariátegui - Wikipedia

    Este blogg es esencialmente sobre música peruana, pero ante la inacción o el olvido me veo obligado a moverme en otras arenas. Es el caso del centenario del fallecimiento del escritor huaracino Ladislao Felipe Meza Landaveri, fallecimiento ocurrido en Lima el 10 de julio de 1925.

    La revista Mundial del 17 de julio hizo eco de su fallecimiento y entierro:

Mundial nº 266 - 17.07-1925

    Reproduzco una nota aparecida en ese número firmada por Ángela Ramos:

LADISLAO F. MEZA

Moneda de ORO de buena ley, brillante y sonora ya la Vida se cansó de jugar contigo al cara o cruz y te hizo dar el trágico volatín en el aire. Esta vez para siempre.

Caíste, viejo bohemio, profundamente bueno y probadamente triste: caíste dando "cara" como un día lo predije y ya no pasearás más ni tus gracias ni tus arrogancias por el girón de la Unión.

Ya no más tu chapen rebelde que conoca todo el lenguaje de la bohemia: ni gacho y en derrota como si hubiese llovido sobre él la lluvia toda de todos los inviernos, ni alzado y arrogante como un estudiante ruso de vanguardia. Ya no más tu corbata que también era profundo símbolo de bohemia: ni anudada al cuello como una horca que hubiera inventado un loco de delirium tremens ni flotando al aire alegre y con desgaire como una batidera de juventud y alegría.

¿Dónde tus arrogancias infantiles de ayer, tus bravatas inocentes, tus "cosas" que se repartían por Lima de boca en boca como una crónica alegre y volandera llevada en alas de la gracia que fuera siempre tu hada madrina?

¡Ya no te veremos venir con los ojos rojos y extraviados, el  gesto cínico, la sonrisa insultante, la voz honda y trágica y el ademán insolente. En vano nuestros ojos buscarán tampoco tu rostro franco y alegre, tu sonrisa burlesca y juvenil. tus ojillos traviesos y expresivos, tu figura querida.

Ya estás ido y para siempre, bohemio del corazón ancho como tu sombrero: ya estás ido, filósofo a tu manera, que graciosa y zumbonamente dijiste como un pronto cosas hondas por boca de ese tu personaje que llamaste "El filósofo nacional"…

Sobre tu tumba recién abierta, no han caído sino frases de pena de todos los que te conocieron y hasta lágrimas de mujer de las muchas que gozaron de tus donosos piropos en el girón. Así te conocieron todos y aprendieron a quererte y a perdonarte todo en nombra; de tu talento y bondad.

Has llegado a la Nada de acuerdo con tu vida sin ambicionar nada, ni honras, ni dinero, ni gloria. Pasaste por la vida mirándolo todo—lo de arriba y lo de abajo—con infinito desdén y llevando. sin amargura, en tu gesto y en tu vida una especie de letrero insolente que encuadraria muy bien como epitafio en tu tumba: “SOY EL UNICO HOMBRE LIBRE QUE HA PASADO POR LIMA".

Ángela RAMOS de ROTALDE

    En la revista La Sierra nº 7 de julio de 1927 el escritor cajamarquino Pedro Barrantes Castro escribió una sentida nota:

LADISLAO MEZA

En este mes se cumplen dos años de la muerte de Ladislao F. Meza.

Satisfago una viva aspiración mía al escribir para "LA SIERRA" sobre la memoria de aquel libérrimo y fecundo espíritu que sucumbió en plena floración y cuando aún parecía estarse nutriendo de estudio y experiencia para dar de sí la obra literaria definitiva cuyo potencial le había sido donado en su torrentosa —y, acaso. por esto, un poco atropellada—aptitud de escritor.

Meza era nativo del Departamento de Ancash. Y había recibido del másculo ambiente físico y social que informa la vida en la cordillera andina el bautismo al cual están sometidos todos los intelectuales de idéntico origen, y que les vale como su característica neta en la concurrencia del pensamiento y del arte peruanos: sentimiento más o menos trágico de las cosas y la correspondiente actitud libre frente a ellas. Un estado latente de rebeldía que no se compadece con el ánimo por lo general satisfecho y la reconocida gracia de los costeños.

Sin duda en una personal manera de concebir y en las transacciones de orden meramente formal que tuvo que hacer con exigencias de la sensibilidad limeña—Meza fue, como se sabe, periodista muy solicitado en diarios y revistas de la capital—está la causa de que desapareciera en él esta otra condición de los escritores serranos: la sobriedad. Efectivamente, su rápida actividad pasa por el recuerdo como un frondoso huerto tropical librado al desorden en que éste se mantiene y aprieta si un plan y la mano del horticultor no atienden al orden de los cultivos, al deshierbe y a la poda. Pero entre la abundancia y pese al desaliño de estilo, difícil de evitar en quien tenía que producir siempre al servicio de circunstancias premiosas, cuánta riqueza ideológica, cuánto fuego sincero, cuánta belleza imaginativa, qué extraordinario acierto al sentar una tesis, al criticar una obra, al comentar un hecho cotidiano. Su acostumbrada plana en el periódico era la voz en que reconocía su mejor, más enérgica y más clara y espontánea expresión, el criterio público.

La orientación cardinal de Ladislao Meza fue periodismo, desde que se iniciara en El Comercio a principios de la pasada década, hasta que cayó bregando en el cotidiano que había aprovechado sus mayores energías, El Tiempo. Toda la prensa de Lima le pidió ayuda, cada vez que se trataba de presentar algo que nadie quería comprometerse a hacer, ya por la dificultad técnica del asunto, ya por la falta de datos, ya por lo angustioso del plazo. Meza, el buen ganzúa de los editores, todo lo sacaba de su erudición sin jactancias, de su sedimento asimilado no se sabe a qué horas.... Y entre una balandronada mosqueteril y una desapercibida ausencia de minutos para las gentes que lo veían el día y la noche íntegros corriendo con noble independencia su simpática bohemia, ya estaba, de un tirón, el artículo editorial, la monografía histórica, la crítica de arte, el cuento de calidad, el intrigante folletín.

Crítico literario; fue de los pocos que, en el Perú, han tenido altura, visión, conocimientos, honradez para serlo. Supo, remarcar al valor verdadero y no lo contrarió con el silencio incomprensivo o la referencia venenosa. Muchos de los buenos temperamentos de artistas y estudiosos que hoy son galardón del país, emergieron apoyados en su mano fraterna.

Pero lo más serio de su labor reside en las obras de teatro que ha dejado. Hasta ahora es quién mayor número haya escrito entre nosotros. Intelecto organizado para descubrir situaciones conflictivas e imaginarias, construyó comedias dramáticas de gran fuerza, aunque un tanto artificiosas por atender la influencia de autores que se cirnieron en la atmósfera de lo patético, como Ibsen y Florencio Sánchez.

El diálogo, si bien afluye fácil, se reciente casi invariablemente de garrulería, y todo el contexto de las obras por necesidad, ha de discurrir en torno a la tesis, con sacrificio de la lógica y del decurso vital del argumento. Sin embargo, nadie lo ha sobrepujado en cuanto a la construcción genuinamente teatral, al soplo de vida humana—por sobre lo episódico o costumbrista—que dio a sus personajes, y a esa "temperatura" constante de pasiones e ideas en pugna que todo autor de verdad alimenta en sus creaciones.

 "El demonio llega" [no] es, talvez, la mejor, pero, sin duda, la más aplaudida de las comedias de Meza y "El tablado de los miserables" encierra en su título una verdadera profesión de fé del dramaturgo, pues al fustigar ese tablado enderezó directa o indirectamente sus piezas escénicas.

Y todo cuanto se ha dicho respecto a la obra debiera haber sido callado para ceder el campo a una ponderación cien veces multiplicada de lo que fue la vida del hombre. En él no hubo dualidad. Su existencia austera — por naturaleza que se sintió afín de los inocentes desvaríos bohemios y no del utilitarismo concupiscente, al que hubiese podido domeñar también, porque le sobraba una simpatía personal que le franquearía todas las puertas del éxito, al proponérselo—su vertical existencia lo valió todo, sobre la obra imperfecta y trunca.

El día que murió, la bonachonería criolla se lamentaba con cierto dolor en Lima: "ha muerto el cholo Meza". Los hombres del Ande enmudecimos porque habíamos perdido un documento vivo de nuestros arrestos conquistadores —conquista que se hará por segunda vez en la historia— de la tierra baja, displicente, gazmoña, sensual  

PEDRO BARRANTES CASTRO

        Sus obras más conocidas son "La feria de los arlequines", "El tablado de los miserables" "Los padres malditos" y "El demonio llega".

   

Variedades Nº 44 02.09.1916

   Algunos artículos de Ladislao Meza publicados en revistas: 

Variedades Nº 444 Estreno “La ciudad misteriosa” de Ladislao Meza

Variedades Nº 450 14.10.1916 “La maldita” (p. 1351-1352)

Sudamérica Nº 2 29.12.1916 “Humana caridad” (p. 37)

Sudamérica Nº 22 18.05.1918 “La mirífica de los cuplés” (a Paquita Escribano)

Sudamérica Nº 25 08.06.1918 “Bendita mujer”

Sudamérica Nº 28 29.06.1918 “La república de los perros”

Mundial Nº 128 27.10.1922 “El pavoroso problema del porvenir de nuestra nacionalidad”

Mundial Nº 151 23.04.1923 “Increíbles aventuras de un intruso en el país de las brujas limeñas”

LA SIERRA nº 7 (364) 373 “La humana felicidad” 

  Una biografía de Meza se publicó 1997 en la revista ASTERISCO 

También Wikipedia ha publicado una entrada en la que se encuentran sus datos biográficos y su obra:Ladislao F. Meza

El año 2019, en Huaraz se realizó un homenaje a su persona:

https://edgarpalmahuerta.wordpress.com/2024/06/12/homenaje-a-ladislao-f-meza/




    



 

lunes, 14 de julio de 2025

VíCTOR ALBERTO GIL MALLMA: EL "PICAFLOR DE LOS ANDES"

 

Revista Festival Nº 5 - enero febrero 2003

     Víctor Alberto Gil Mallma, "Picaflor de los Andes" falleció el 14 de julio de 1975. Al cumplirse 50 años de ese suceso queremos rememorar algunos pasajes de la vida y obra de éste gran intérprete.
 
    Como es el caso de no pocos personajes, existen versiones diferentes sobre el lugar y fecha de su nacimiento ocurrido el 8 de abril de 1928 (algunas versiones afirman que  fue el año fue 1930, y el lugar fue Huanta, Ayacucho y otras Huancayo).

    En una pequeña autobiografía que apareció en el álbum doble "Bodas de Plata" que el sello Philips publicó en 1975, el mismo Picaflor declaró que nació en Huancayo:

Siempre imaginé que había nacido en una casita de paredes bajas, techo de tejas rojas, tapias gruesas, puerta estrecha y sin ventana. Al frente de mi casa (o cuarto) había un inmenso patio pedregoso, al final estaba la casa grande de los dueños de casa, de la mamacha y del auquis, cuyos aleros de teja cubrían casi una cuarta parte del patio, descansando sobre terrados de eucaliptos labrados (yacu lumi) en este gran patio, para mi pequeña imaginación; había grandes pilas de rajados de eucaliptos oreándose y listo para ser quemados en las próximas fiestas de Mayo. Cuatro o cinco piraguas de choclos para ser despancados y trenzados con sus propios ropajes para las huayuncas, sobre las huishcatas, cotencias, o mantadas al ras del suelo, unas hermosas papas como los morados, los suytos y luntus.

Un poco más allá los balays de shilcos con sus arenosas ocas tomando su baño de sol para ser más dulcetes; y todo esto iría a parar al fondo de los hornos de la pachamanca en el retorno de amigos y familiares para la fiesta del Señor de Chilca o Tayta Pateón.

Casi pegado a la pared de la cocina de los dueños de casa había un jardincito o huerta para las más inmediatas dolencias donde no faltaba una planta de orégano, un toronjil, una rama de ruda, algo más: ¡Un hermoso blanquillo que su tallo traspasaba la tapia de la casa! Aunque sus años pasaban sobre sus hojas, todavía invitaba con orgullo algunos de sus frutos aromáticos y carnosos. "Y como quien dice no muy lejos que te quiero, ni tan cerca que te pico".

Un ramal de rocotos de frutos rojos, hojas verdes lanceoladas, para ser devorados por Mamapina, cualquier tarde de la merienda sobre el mate o plato de barro conjuntamente con un alhuihspallpalche, mote o patache de trigo con su carán (cuero de chancho), más allá de este verde joyel estaba un pulo (porongo) en desuso que servía para depositar los orines de los que habitaban dicha parte de la casa.

Cuando las huamblas y los hualash volvían de las faenas agrícolas o pastoreo con dolor de barriga, el ispaypuchusa o ispaypucho con jabón negro de pepita, una frotación quitaba el dolor, recomendaban también los mayores, cuando se sentía el olor de zorrillo, el daño o la envidia rondaba. era bueno regar con el ispaypucho la finca. Seguramente en éste lugar entre las piraguas jugando con otros chiuchis al ashimay ashimay o la paca paca empecé a caminar al lado de mi madre doña Francisca Mallma, pegado a su faldellín o cotón, ccalachaqui con mi pulo a la cintura (hualacha) con mi huachuco o faja, sin lulipa mi camisa de tocuyo, con dos botones, sin cuello y mi sombrero que me servía para cubrir mi cabeza o para recibir mi ración de mote o de cancha; algunas veces para beber con ella las aguas de los puquialcitos del río Shulcas al final de Huanupata, sin desestimarme, sin desmerecerme, sin pensar que fui la víctima o el desheredado, esto lo comprobé después de 15 años (Partida No. 114.515. VICTOR ALBERTO GIL MALLMA - 8 de abril, calle Ayacucho s/n Huancayo).

Así nacieron y se criaron los hombres y mujeres de mi época y de mi región. De ese lugar no sé cuándo ni porqué fui transportado a las fatídicas montañas del Perené con pokras y chancas. En la escuela de los padres Franciscanos de San Ramón - Chanchamayo, se inició mi chindatatá con palitos de turuna y bolitas de huanchor.

Algunas veces como monaguillo o cantarín de las misas, de aquí al 488 de La Merced en cuyas veladas literarias pro techo de las aulas, actuaba con mi micrófono de tarro de leche vacío, su pedestal de carrizo, cantando: "Yo soy puro mexicano".

En 1947 me retorna a la tierra mi madre, al 518 de la calle Puno para terminar mis estudios primarios.

En este lugar de mis recuerdos siguieron mis reflejos de cantante, aunque ya no de versiones mexicanas, sino de temas tristes y melancólicos por la pérdida irreparable de mi progenitora. Digo lugar de mis recuerdos, porque muchas veces tenía que escribir sentado sobre adobes y en las rodillas, porque al final de mi año escolástico quedó impregnado profundamente en mis sentimientos un huaynito (diminutivo cariñoso). "Adiós, Adiós Escuelita /Nos vamos ya, ya nos vamos/ Lejos de aquí con tristeza/ Suspiraremos tus recuerdos/

Por escasos meses pernocté en el Santa Isabel De Monroy Solorzano y Toro Meléndez, primer cachimbo de la muchachada: "Somos isabelinos y aquel que diga que no.…" Siempre cantando en este centro de enseñanzas de la calle Cuzco en sus horas sabatinas y de aquí a la Universidad de la Vida, para ser señor chofer, maestro constructor, mecánico de diesel y otros oficios dignos y modestos para poder subsistir, además formando conjuntos musicales y cantando desde Lamllaspata hasta Pishzucyacún, de Azapampa por San Carlos, Pishcos, bordeando el cerrito de la Libertad hasta Pultucya de Ocopilla o también orillando el río florido hacia la capilla del Señor de Chonta y las pampas de Yanama. Por valles y quebradas, por punas y asientos mineros, traspasé Los Andes, siempre con mi guitarra o mandolina, porque quería ser artista y que mi nombre apareciera en algunos periódicos dominicales o programas festivos de tricolor y doble tiraje.

Cargado de ilusiones, de aspiraciones y sobre todo de sentimientos y canciones llegué a la Gran Lima, pensando que todo era fácil pero aquí se lucha lo imaginable para ser alguien y esto se logra con la calidad y perseverancia (consejos).

Hoy satisfecho (mita mita) de haber puesto mi medio triguito, mi medio maicito en la difusión de nuestra música nacional".

VICTOR ALBERTO GIL MALLMA

"Picaflor de los Andes".

OTRO SI DIGO: Que esta es una parte de la verdad convencional como quien dice; rasumpa rasumín porque mejor que yo saben y conocen de mi huaccha vida mis "amigos" los buscavidas. 

    En el diario La Crónica del 3 de mayo de 1967 se publicó un artículo titulado "Al Picaflor de los Andes se le discute pero arrastra público". En dicho artículo se afirma que nació en Huanta y que: 

"Su voz está identificada como la máxima expresión masculina de la canción del Valle del Mantaro. Como compositor se le discute también, pues se le acusa de no componer de acuerdo al verdadero sentir de los pueblos huancas desdiciéndose en el fondo y forma del verso andino. "Picaflor de Los Andes", es el intérprete mejor pagado de nuestros días, hecho que no pudo hacer extensivo a sus colegas de arte al asumir la Secretaria General del Sindicato de Artístas Folklóricos del Perú".

 


    Desde fines de julio de 1968 comenzó a sentirse enfermo pero continuó actuando. A principios de la década de 1970 ya era considerado el mejor cantante folklórico.

La Crónica 22 de enero de 1972

     En diciembre de 1974 ya su salud era bastante precaria, pero continuaba actuando...

La crónica 18 de diciembre de 1974

    Falleció el 14 de julio de 1975 y fue enterrado en Lima, en el Cementerio El Ángel el jueves 17 de julio.

La Crónica 18 de julio de 1975

    Carlos Guillén Oporto, importante personaje de la cultura popuar, locutor, periodista, compositor e intérprete, en su libro Crónicas del folklor I escribió una biografía de el Picaflor que me permito reproducirla íntegramente:

Nacido en la ciudad de Huanta- Ayacucho. Cuando aún era muy niño, sus padres deciden trasladarse a Huancayo donde Alberto cursa sus primeros estudios en la escuelita que todavía funciona en la calle Ayacucho de dicha ciudad. Pero sus padres nuevamente tienen que alistar maletas, esta vez para trasladarse a San Ramón en la Merced, para dedicarse al trabajo de la siembra y cosecha del café.

Es allí donde comienza a aflorar la vena artística de Alberto. Familiarmente su familia le llamaba “Beto” porque aprende a pulsar la guitarra y junto a dos amigos, forma un trío Al que denominan “Los Compadres” su fuerte, eran las rancheras mexicanas y los boleros de los “Panchos” que por ese entonces causaban furor.

El rudo trabajo del campo ayudando a sus padres, lo van convirtiendo en hombre fuerte y recio, auque de baja estatura pero de contextura sólida. Ya convertido en un joven comienza a dar rienda suelta a su espíritu aventurero y en busca de nuevos horizontes, se adentra en los asientos mineros, donde encuentra un trabajo primero como ayudante en un volquete que transportaba el mineral.

A corto tiempo se hace chofer y de esta manera inicia su incansable trajinar. Los sinuosos caminos que atraviesan los andes peruanos, La Oroya, Pasco, Huarón, Milpo San Mateo, son testigos de su gran habilidad de piloto, surcando cerros, quebradas y caminos casi intransitables con la única compañía de sus canciones. Todavía no atravesaba por su mente eso de ser un artista y convertirse en el intérprete más popular y aclamado de la gran nación de los huancas.

Cuando llega a Lima, como todo buen provinciano de ese tiempo atraído por la propaganda, un día domingo acude al Coliseo Nacional como cualquier otro espectador. La sangre lo llamaba, concluida la función, al salir de la carpa del coliseo, a la mano derecha había un quiosco que lo administraba el Chino José compadre de Don César Gallegos propietario de dicho local. Allí se daban cita: músicos, bailarines, algunos cantantes y amigos que se ponían a comentar las presentaciones de los que habían participado en la fecha, desde luego con sus respectivos brindis, ya que durante la función no ingresaba ni una gota de licor a la carpa.

En dichas reuniones de tertulias del folclor, muchas veces se encontraba Don José María Arguedas; cuando los brindis ya comenzaban a alegrar el ambiente, las canciones no se hacían esperar, hasta que llegó el momento en que una voz potente y afinada irrumpe en la reunión, y sorprende a los presentes los que se muestran entusiasmados y le piden una y otra canción más y entona “yo soy huancaino por algo”. Se emociona José María y lo bautiza como “El Picaflor de los Andes” idea que todos aplaudieron. Es allí donde intervienen los “Hermanos Galván”.

Después hablaré de ellos, hay mucha tela que cortar y le proponen para conversar con Don César y lograr que lo programen para que se presente en el escenario. Don César era un tipo muy celoso para sus programaciones, pero” los Galván” ya le habían presentado anteriormente otros artistas que fueron del agrado del empresario.

Víctor Alberto acepta la propuesta y quedan en encontrarse al día siguiente (lunes) en la puerta del coliseo (los días lunes eran los indicados para que los artistas firmaran su compromiso para su presentación del domingo siguiente).

“Los Galván” convencen a Don César, y el día martes ya se vocea a través de lo jingles (propaganda grabada) que la hacíamos Javier Chávez y yo en las emisoras donde se difundía el folclor andino. Llegó el domingo y la hora en que “Picaflor” debería hacer su debut, lo presenta Carlos Guillen Oporto que junto a Wilfredo Díaz “El Pollo” (que éramos los locutores de la hora estelar del coliseo nacional) con el acompañamiento de la Orquesta de Lucho Carhuay. Casi una hora en el escenario, el público pedía otra y más, desde ese momento se convierte en el nuevo ídolo del cancionero Huanca. Para esto ya en su vida sentimental, en la ciudad de Tarma, había conocido a una huapachosa tarmeña llamada Lidia Artica, la que se convierte en su compañera, y en la madre de sus hijos.

Artísticamente ya el éxito le había comenzado a sonreír por lo que decide junto a su familia trasladarse a la capital, así lo hace y se instala en el Jr. Antonio Bazo muy Cerca de Tacora, por entonces barrio tranquilo . en dicho barrio estaba el coliseo “Bolívar”. La zona era comercial y no lo pensó dos veces y abre un taller de compostura de bicicletas que le da buen resultado ,donde toda su familia ayudaba en el trabajo.

Por entonces, Gonzalo Toledo por mucho tiempo brazo derecho del negro Augusto Ferrando, anuncia un concurso para intérpretes.”Picaflor” se inscribe Al final resulta ganador Pedrito Otiniano ocupando “Picaflor” el segundo puesto. Esto no significó mucho en la trayectoria artística de “Picaflor”, ya que el trampolín para alcanzar lo que alcanzó, fue el Coliseo Nacional. La grabaciones, los viajes, giras de muchos días, contratos que tenían que esperar turno, jamás envanecieron a “Picaflor de los Andes” “E;l Cantor de los 100 barrios huancas” como le decía don César Gallegos. Lo del “Genio del Huaytapallana”, tiene su historia: como les dije anteriormente, juntamente con Javier Chávez grabábamos los jingles de promoción para los espectáculos del Coliseo Nacional. Pero yo era el que escribía los textos (el libreto) un buen día se me vino la idea de ponerle el “Genio del Huaytapallana”, cuando llegué a la oficina él ya había escuchado la promoción y estaba muy molesto, no bien me acerqué a él, me dice; -“Oiga” compadre usted está “cojudo” o qué cosa le pasa, ¡que es eso de genio’, usted me ha visto con cara de Aladino o qué; discutimos muy fuerte tratando de hacerle entender, eso de las discusiones eran diariamente, al parecer nunca nos poníamos de acuerdo pero al final siempre las cosas nos salían bien, uno a otro nos buscábamos y pasábamos la mayor parte del tiempo juntos.

Con Picaflor compartimos infinidad de anécdotas: cuando el me proponía hacer empresa es decir nosotros los organizadores de los espectáculos ya sea en Lima o en el interior del país, nunca nos iba bien; pero cuando era contratado por empresarios que en esa época los había, los locales reventaban. En cierta oportunidad hicimos empresa en Barranca viajamos con nuestros “estuches” como el les llamaba a nuestras parejas, es decir con “Flor de la Oroya” y Vilma Pajuelo, anunciamos la función en matinée a las tres de la tarde: nos caímos no hubo gente, Los estuches se pusieron de acuerdo y allí nomás se fueron a la radio y anunciaron una noche bailable con la Orquesta típica que habíamos llevado. Y como intérpretes, “Picaflor de los Andes” y ellas. Eran las 10 de la noche y la gente hacía cola para ingresar, nosotros nos preguntábamos, ¿acaso no era “Picaflor” la misma figura que se había presentado en matinée? 

Habíamos viajado a una corta gira por Huaráz, Yungay y Caráz esta vez lo hicimos con un niño, que por entonces apareció en el cancionero Huanca, “el Tejanchito Huanca” actualmente reside en México, Bella Andina y Vilma Pajuelo como siempre viajábamos en el wolsvagen amarillo “la jaula”. Al retornar a Huaraz para emprender el retorno a Lima, nos encontramos con que la carretera Huaráz- Lima estaba en reparación por lo cual cerraban el trancito todo el día hasta las seis de la tarde. Nosotros al día siguiente deberíamos viajar a Huancayo, por lo tanto elegimos para el regreso una ruta antigua que estaba en desuso por la cual salíamos por Huarmey, no nos quedó otra cosa y así lo hicimos. Como siempre yo estaba al timón de la jaula y verdad que era una ruta abandonada pero no quedaba otra cosa que hacer una subida interminable ya nos caía la tarde, hasta que coronamos la cumbre; como si se hubiera abierto un telón apareció un hermoso paisaje adornado por la inmensidad del mar que se perdía a la distancia. Es allí donde la fecunda inspiración de Víctor Alberto Gil da rienda suelta a su imaginación y comienza a retratar con letra y música de repente su última muliza, “En las tardes cuando el tiempo se oscurece, cual palomas mensajeras por el tiempo agonizantes..., era un 11de junio de 1975.

El día 12 de junio de 1975,había sido programado para actuar en la localidad de Concepción en Huancayo, desde muy temprano el público comenzó a llegar a la plaza de toros de dicha localidad, ávidos de escuchar y aplaudir al gran “Picacho”. Pero la llegada del cantor de los “Cien barrios huancas” se hacía esperar. Los asistentes se comenzaban a impacientar, hasta que a eso de las cinco de la tarde, hace su aparición la “jaula”, que esta vez no la manejaba yo, lo hacía Alejandro Galván en compañía del Dr. Félix Ortega “el popular Chaleco” ex alcalde de Huancayo, que un tiempo después fuera cobardemente asesinado. “Picaflor” se encontraba mal, ni siquiera podía bajar del automóvil, El presentador hizo presente dicho impedimento al público asistente, el que no entendía razones, fue el doctor Ortega en su calidad de medico de cabecera, el que se dirigió a los presentes para explicar que Víctor Alberto se encontraba muy mal que incluso se le estaba suministrando oxigeno que esa era la razón por la que ese día no actuaría. Pero el público no lo entendía así, quería escuchar a su ídolo.

Alejandro Galván ingresa el automóvil con “Picaflor” dentro hasta el centro de la plaza con la finalidad de que el público se convenza, pero éste estaba enardecido, comenzó arrojar piedras y a Galván no le quedó otra cosa que salir huyendo. ¿Cómo se habrán arrepentido y lo seguirán haciendo quienes estuvieron esa tarde y no supieron comprender la real situación por las que pasaba “Picaflor”? Ya camino a Lima, con la finalidad de recargar oxígeno se dirigieron al hospital de Shule de la Oroya. Lo que aprovechó el doctor Ortega para revisar el estado de su paciente, y optó porque esa noche pernoctara allí a manera de reposo. Se cumple eso de que “escrito está” a las 11 de la noche, el incomparable “Picaflor de los Andes”, deja de existir, el 14 de junio de 1.975 a la edad de 45 años de edad. Tengo mucho que contar del “Genio del Huaytapallana”, nadie como yo lo conoció; fui testigo de sus triunfos, sus alegrías, tristezas y sufrimientos,; de sus amores, porque también los tuvo, de sus querencias como decía él, y de la fuente de su inspiración porque la tuvo, yo también lo sé. 

Por supuesto que del viaje sin retorno de Víctor Alberto Gil, yo sabía, porque una hora después de que habíamos llegado de Huaráz, y lo había dejado en la oficina en el paseo Colón, me llama mi comadre Lidia su esposa y me dice: “Compadre” no viajen (teníamos que salir en la madrugada a Huancayo). Como siempre yo tendría que manejar la “jaula”, y me dice: -“Compadre a usted le hace caso el Beto, asi lo llamaba ella, él está mal; la lengua se le ha puesto negra y se le ha encogido, casi no puede hablar, aquí está el compadre el doctor Anón León Veliz, venga compadre no se demore dígale que no viaje, a usted le hace caso me insiste. Inmediatamente me fui en su busca, y lo encontré en una cama que mi comadre la había acondicionado. Apenas me vio, casi balbuceando me dice: -Está listo compadre a las seis de la mañana partimos. Me puse serio y le dije: -Compadre usted no está bien, no es conveniente que viajemos ; se molestó y me respondió. -Usted esta cojudo compadre, que cree que a mi la muerte me va a agarrar tirado en una cama, yo voy a morir andando y si no quiere viajar, no lo haga. Ordenó a su esposa para que llame a Alejandro Galván. A pesar de que yo me encargaba de todos sus contratos, me decidí a no viajar con la intención de que él; tampoco lo haga. 

Lidia, le dice a mi comadre: busca unas hojas de papel y un lapicero y luego se dirige a mi diciendo: -Compadre,. yo quiero que usted escriba sobre mi vida a pesar, que usted casi sabe todo, no está demás que le cuente algunas cosas más y comenzó a dictar. por supuesto que habían muchas cosas en su vida que aún no me las había contado, me acuerdo mandó comprar dos cervezas que las tomé yo solo. -Yo quiero que usted compadre gane plata escribiendo todo lo que sabe y lo que le voy a contar sobre “Picaflor de los Andes”; escriba compadre.

A eso de las cuatro de la mañana me despedí y no lo volví a ver hasta después de haber transcurrido 24 horas de su muerte luego de haber hecho muchos ”caypin Cruz” (paradas) en todos los pueblos que se encuentran en la ruta de la Oroya a Lima. Como les dije el muere el sábado 14 de junio a las once y 45 de la noche el diagnóstico médico fue mielitis infecciosa progresiva y llega a Lima, el lunes 16 a las 3 de la mañana, a su oficina del paseo Colón 317, donde lo primero que hacemos con Chiguaco del Mantaro es cambiarle de ropa es decir vestirlo con su atuendo típico y cambiarlo de ataúd, ya que para trasladar sus restos lo hicieron en uno alquilado. 

EL MÁS GRANDE ENTIERRO QUE SE HAYA VISTO EN LIMA

El día domingo 15 a las 5 de la mañana, llegan a mi domicilio mi “compadre” Manuel Rivera Palomino empresario del Coliseo Cerrado y me relata lo sucedido. A las 8 de las mañana, llamé a su casa a Don César Gallegos a fin de solicitarle las instalaciones del Coliseo Nacional para que allí se realice el velatorio. 

Para esto ya se había formado una comisión integrada por el propio Gallegos, y Emilio Alanya entre otros, quienes habían acordado solicitar las instalaciones del Sindicato de Construcción Civil a dos cuadras del coliseo nacional y me dijo; que yo no me metiera, palabras que de verdad me molestaron y le dije:

-Escuche Don César; “Picaflor” nunca ha sido un trabajador de construcción civil, es más le repliqué el Coliseo Nacional no le pertenece, es del pueblo, por lo tanto, a la hora que lleguen los restos de Víctor Alberto Gil si encuentro las puertas del Coliseo Nacional cerradas, junto a mis compañeros artistas y al público que nos acompañe, las romperemos e ingresaremos, y le colgué el teléfono. Serían las 10 de la mañana cuando suena el teléfono, era Jaime el hijo político y brazo derecho de Don César y me dice, que su papá le había ordenado preparar las instalaciones del coliseo y que ya no me preocupara. Para eso yo tenía el poder de mi comadre Lidia y los hijos para encargarme de todo lo concerniente al velatorio. 

Alguna vez “Picaflor” me pidió, que si algún día le pasara algo, su deseo era velarse en su oficina, yo sabía que ese pedido no se podría cumplir, porque como se había adentrado tanto “Picaflor” en el corazón del pueblo, sería una multitud la que se congregaría, como que así fue cuando llegó el fatal día. 

Esa mañana desde muy temprano ya las emisoras comenzaron a difundir la noticia, mi teléfono sonaba a cada instante, pero yo estaba abocado en conseguir dos capillas ardientes, me había propuesto en cumplir en algo por lo menos el pedido que me había hecho “Picaflor”, velar sus restos aunque sea unas horas en su oficina. 

Pensé en el Virrey, empresa a la que el había hecho ganar mucho dinero, como era domingo no me quedaba otra cosa que buscar a los directivos en sus domicilios, llamé al comandante Brener, un tanto que se hizo el desentendido, en principio no quise molestar al General Polidoro García porque sabía que estaba delicado de salud, pero en vista de la actitud del Sr. Brener, no me quedó otra cosa, me vi obligado a llamarlo y me dice:

-Guillén mejor venga a mi casa para conversar bien. Rápidamente me constituí en su domicilio, le explique lo sucedido, verdad que lo sintió mucho, y luego me autorizo que buscara una funeraria, que diera su teléfono para que el se encargara de la parte económica. Es así como se instalan dos capillas ardientes, una pequeña en su oficina y otra en el coliseo nacional. 

Mi comadre Lidia estaba en constante comunicación conmigo por teléfono, y según ella luego de los trámites  correspondientes en la Oroya debería estar llegando a Lima a eso de la una de la tarde, lo que yo informaba a los medios de comunicación que estaban pendientes de la llegada, pero es allí donde se hace larga la espera, ya que cada cierto tiempo recibía una llamada que me decía que en tal pueblo la gente se había apostado en la carretera y pedían darle el último adiós a su ídolo. 

Por fin casi a las 12 de la noche llegan los restos de Víctor Alberto Gil Mallma. Ya en el Paseo Colón se había congregado una muchedumbre, artistas y público que pugnaban por acercarse al féretro. 

Lo primero que hicimos es hacer que el ataúd donde lo habían trasladado, ingresara a la oficina donde juntamente con el “Chiguaco del Mantaro”, vestimos al “Genio del Huaytapallana” con su clásico atuendo típico, y lo colocamos en la capilla ardiente. La gente pugnaba por ingresar pero era imposible, la oficina tenía unos 12 metros cuadrados, pero yo tenía que cumplir de alguna forma con el pedido que me hiciera mi compadre. 

A las cinco te la mañana, comuniqué que lo íbamos a trasladar al coliseo nacional. Así se hizo en hombros por toda la Av. Grau hasta Huamanga y a su destino, llegamos a las 9 de la mañana el recinto del local donde había sido tantas veces aclamado, se encontraba atestado de gente que lloraba y cantaba las canciones del gran “Picaflor”. 

En dicho local se veló durante cuatro noches, las instalaciones de la catedral del folclor como alguna vez le llamé se mantenían colmadas por miles de seguidores que daban el último adiós a su artista, en las afueras se formaban colas interminables que daban la vuelta por Huamanga y Abtao mucha gente que incluso habían llegado del interior del país, 

Los restos de “Picaflor de los Andes”, debían ser trasladados al cementerio el Angel el día jueves 18 la hora fue fijada para las 8 de la mañana. A eso de las 4 de la madrugada se me acerca el cachascanista “Rudy” el que me dice: -¿Por qué no te llevo un rato a tu casa para que te afeites y te cambies de ropa?. 

Dígase de paso que ya también el sueño me vencía 5 días sin dormir no era para poco. 

-Bueno le dije. Antes de salir me acerqué donde mi comadre lidia que se encontraba dentro del auto “la jaula” descansando junto a sus hijos, y le dije: 

-Comadre, un ratito voy a cambiarme y regreso para salir a las 8 de la mañana. 

-Ya compadre me dijo, yo espero hasta que llegue. 

Así fue, llegué a mi casa mi mujer Vilma Pajuelo “la Pallita” recién había traído al mundo a nuestro quinto hijo y aún se encontraba delicada, descansa un rato me dijo y me recosté, me quedé dormido, me desperté a las 8 de la mañana, me metí a la ducha y salí “Rudy” me estaba esperando en la puerta, también se había quedado dormido en su auto. 

Tal como me había dicho mi comadre, ordenó que se tenía que esperar a que yo llegara para que partiera el cortejo fúnebre. Don César Gallegos, había contratado una carroza de lujo para que trasladara los restos de “Picaflor” hacia su última morada, gesto que le agradecí pero le comuniqué que el “Gran Picacho” sería trasladado en hombros, como que así fue. 

Luego de un recorrido por todo el centro de Lima, después de haber escuchado una misa de cuerpo presente en la iglesia de San Francisco a la 12 en punto del día, llegamos al Palacio de Gobierno donde nos permitieron ingresar al patio de honor. Salió un edecán del Presidente en ese entonces el General Juan Velasco Alvarado, a quien me dirigí, y le dije; que era una descortesía que no fuera el mismo Presidente el que despidiera a uno de los más grandes representantes del canto popular de nuestra patria. El edecán parece que entendió el mensaje, dio media vuelta y fue en busca del Presidente, y a los pocos minutos hizo su aparición el primer mandatario y dio cumplimiento a nuestro pedido. 

Lo mismo hicimos con el Señor Alcalde de Lima en ese entonces también gran corredor de autos Chachi Divós. Luego enrumbamos por el Jirón Ancash hacia el cementerio el ángel., Era una gran multitud la que nos acompañaba, por lo menos 20 orquestas muchas de ellas llegadas del centro del país: cantantes, bailarines y danzantes, ataviados con su atuendo típico entonaban todas las canciones del inolvidable ídolo. Llegamos al campo santo a las 6 de la tarde. Fue tanto el gentío que el cementerio quedó totalmente destrozado.

Yo estoy seguro que el Perú no recuerda un entierro más grande y con la concurrencia de público que el de “PICAFLOR DE LOS ANDES”. 

En este relato, debo mencionar a Carlos Guillermo Gil el “hijo mayor”· el que desde muy joven, supo compartir con su padre todas sus inquietudes. Por algún tiempo fue el conductor de “Clarinadas Peruanas” y se adentró en folclor, en al ambiente artístico, tanto así que el día que contrajo matrimonio con la Dama huancaína Dora Baltasar en la Catedral de Lima, lucieron un hermoso traje típico de la región central. 

Cuando se entera de la fatal noticia, no lo pensó dos veces, y junto a su esposa subieron al automóvil que recién habían adquirido, y partieron al encuentro de su ser querido. La lluvia y su inexperiencia como piloto de ruta, hicieron que casi al llegar a su destino, sufrieran una volcadura que impidió que cumplieran su deseo. Menos mal que no pasó de algunas fracturas y contusiones. A la muerte de “Picaflor”, Lidia Francisca otra de sus hijas, que como toda hija mujer no compartía de que su padre hiciera honor a su seudónimo, pero al fin y al cabo era su padre y toma la posta para cumplir con otro de los pedidos del “Genio del Huaytapallana” que nunca desaparezca “Clarinadas Peruanas” y verdad que lo está cumpliendo aunque le cuesta mucho, pero no desmaya. 

Me permito insertar dos de sus mas hermosas creaciones tomadas de su facebook oficial


Mi dulce amor 

Mi dulce amor ¿dónde estarás?
Necesito de tus besos 
Soy un clavel que se muere sin rocio
Soy el dia que en la tarde desfallece

Dulce ilusión ¿dónde andarás?
Necesito de tu aliento
Siento morir por la angustia de no verte
Poco a poco se termina mi existencia

Sin tus besos sin tu aliento
Alma mia
Mi vida es un tormento
Sin destino


AGUA ROSADA
Autor: Justo Salazar Compositor: Victor Alberto Gil Mallma "Picaflor de los Andes"

Negrita, negra del alma 
¿Por qué no quieres que llueva (Bis) 
si así estaba la mañana cuando yo empecé a quererte. 

Mañana, cuando me vaya 
no llores agua rosada. (Bis) 
llorarás cuando me muera, 
sangre viva y colorada. (Bis) 

En aquella cordillera 
te he de dejar un recuerdo. (Bis) 
cuatro lindas florecillas, 
en medio estará mi nombre. (Bis)