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Licenciado en Educación - Historia por la UNMSM y diplomado en Estudios Musicológicos Peruanos por el Conservatorio Nacional de Música. Estudios de Musicología en el Conservatorio y en la Universidad de Ginebra. Publicaciones: - El Misterio del Cóndor - Método de Guitarra Andina Peruana - Diversos artículos en revistas y periódicos. Conferencia Magistral sobre El Cóndor Pasa… en el VI Congreso Internacional de Peruanistas en el Extranjero. Georgetown University (ATP) Y diversas conferencias en el país. Actualmente está enfocado en investigar la historia de la música popular en la ciudad de Lima.

viernes, 26 de junio de 2026

NOTAS COMPLEMENTARIAS AL ESTUDIO DE LA MÚSICA DEL CARNAVAL EN AREQUIPA

    

Montes y Manrique "Un carnaval" - 1911

    Sobre la historia del carnaval de Arequipa existen algunos trabajos de investigación valiosos: el libro titulado Historia de las fiestas de carnaval en Arequipa  del historiador arequipeño Hélard Fuentes publicado el año 2016 y la tesis "Fiesta y poder en los carnavales de Arequipa contemporánea: 1900 -  1960", cuyas autoras son Julia Estela y Yeny Nina Escalante la sustentaron el año 2016 en la Escuela Profesional de Historia de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (UNSA). Sobre la música del carnaval hemos encontrado la publicación de Omar Carrasco "Bifalas y pasacalles en la música del carnaval arequipeño: El caso de don Benigno Ballón Farfán". En lo que sigue voy a presentar algunos alcances complementarios a esas publicaciones.

    Comenzaré señalando que en el Perú, la música de los carnavales es de dos tipos: La que varía en cada carnaval, es decir que cada año se compone música nueva, que en realidad es la variación de un patrón establecido (como en los pueblos y comunidades cusqueñas) y, el otro tipo es la que no varía, es una melodía fija, pero que, con el paso del tiempo tiene pequeñas variaciones.

    Otro aspecto es que la música del carnaval puede estar en modo Mayor (carnavales de Cajamarca, Apurímac) o Menor (Carnavales cusqueños). Debo señalar que  entre las músicas del carnaval del departamento de Ayacucho, existen los carnavales en modo menor y los que están en modo mayor por contacto con el carnaval apurimeño.

    Un tercer aspecto es el hecho que la música de los carnavales se ha descontextualizado, es decir que ya no se toca sólo en la época del carnaval sino en cualquier tipo de fiestas, durante todo el año.

    Debo señalar que en las "liras" y cancioneros de fines del siglo XIX y comienzos del XX he encontrado referencias al carnaval: En la LIRA AREQUIPEÑA, colección de las más selectas poesía de los vates antiguos y modernos, publicada en 1889, se encuentra "Carta del carnaval a sus amigos del pueblo arequipeño" escrito por Cipriano Cano (p.17) "!Carnaval!" de Edilberto Zegarra Ballón (p.615). 

    En LA LIRA DEL MISTI, COLECCIÖN DE ZARZUELAS, Yaravís, Canciones, Habanera y Serenatas, quinta edición, publicada en Arequipa en 1906, cancionero cuya copia poseo gracias a la gentileza de Luis Pareja, se encuentra "El carnaval", cuya letra es la siguiente:
LA LIRA DEL MISTI, 1906

    No puedo afirmar si en números anteriores de ese cancionero se encuentre publicado este carnaval, pero lo he encontrado en números posteriores. Lo interesante es que los arequipeños Rafael Velarde y Ángel Medina lo grabaron, con la letra íntegra en Lima, en 1913.

    Por otro lado, el documento sonoro más antiguo de lo que podría ser un carnaval arequipeño, es el disco Columbia P42, grabado en 1911 por el dúo Montes y Manrique. En la etiqueta del disco se lee "Un carnaval" - pieza imitativa. Comienza con un diálogo alusivo al carnaval y a los 0:40 comienza la música (Se puede escuchar haciendo link en el enlace)

    Se oye la guitarra de Manrique que toca, "rasgueando" los acordes de tónica y dominante de Fa menor, un patrón rítmico que pareciera estar en 6/8. Debido a las variaciones de velocidad de los discos y las copias, encuentro más probable que la tonalidad sea Mi menor y no Fa menor. Luego se inicia el canto que tiene esta melodía: 
Montes y Manrique: Columbia P42 "Un carnaval"

    Es una única estrofa y a pesar que no está indicado en ninguna parte, encuentro que la música es la de un carnaval arequipeño (el "Carnaval" grabado en 1913 por Velarde y Medina y otros posteriores tienen la misma melodia, ver más adelante). Personalmente conceptúo que se trata de la escala de Mi menor pentatónica con el Do# agregado, lo que la convierte en una escala de sexatonal. El Mi no aparece como "Tónica" o "finalis" (en ese tipo de melodías es una segunda voz, que, al cantar en terceras paralelas hace el Mi). Destaco además que, en el tercer y quinto compás, donde aparece el Do#, es acompañado en la guitarra por el acorde de La mayor (que no se escucha con claridad salvo el bajo) y que es una característica de muchas melodías arequipeñas, cusqueñas, puneñas y bolivianas. Josafat Roel denominó a esta escala "escala hexáfona" y afirmó se había difundido desde el Cusco (Roel, 1990). Zoila Mendoza ha documentado el uso frecuente de esa escala desde mediados del siglo XVIII en Arequipa, Potosí y Chuquisaca (Vega, 2019).

    Otra grabación de un carnaval arequipeño fue realizada por la Banda del Regimiento de Gendarmes de Lima para la Victor Talking Machine Co. el 17 de setiembre de 1913. En la etiqueta del disco Victor (Victor 65813) el título es "Recuerdos de Arequipa". Consultando los carnets de notas de los técnicos de la Victor leemos que está anotado como subtítulo "Yarabí y Cahaspares". Efectivamente, después del yaraví (que por el momento no lo he podido identificar) y luego de un pequeño silencio comienza la introducción del "cachaspares" cuya melodía es la siguiente:


    Hago dos acotaciones: la primera, es sobre el título. Es probable que haya sido sugerido por el entonces director general de las bandas del ejército del Perú José Sabas Libornio Ibarra, quien estuvo en Arequipa, en una fecha indeterminada, y probablemente haya sido el que dirigió la banda en la grabación. Con respecto a la música, el primer compas y las dos primeras corcheas del segundo compas son idénticas a la primera parte del primer motivo del carnaval arequipeño de cuya partitura manuscrita hace referencia Carasco (ver más adelante): 
"pregunta", y los compases 4 y 13 (idénticos) son la primera parte del segundo motivo "respuesta".

    En esa misma serie de grabaciones hechas en Lima en 1913, una semana mas tarde, el 23 de setiembre, los técnicos de la Victor, grabaron “El Carnaval” (Pasacalle arequipeño) interpretado por el dúo Velarde Medina, formado por los arequipeños Rafael Velarde y Ángel Medina, ellos viajaron a Lima acompañados por el guitarrista Emilio Sirvas.  (disco Victor 65646 b).

    Antes de referirme a la música debo indicar que la letra que cantan es la versión íntegra del "Carnaval" publicado en 1906 en LA LIRA DEL MISTI de 1906:

Muchachos, muchachas 
humor general 
alegres brindemos 
por el carnaval.
Viva la alegría 
la dicha es igual
que viva la orgia,
viva el carnaval 

Jóvenes el vaso 
de vino apurad
gocemos contentos 
de la libertad 

Arriba solteros, 
viudos y casados 
por todas las calles 
vamos disfrazados 

Ovidemos todo
en estos tres días 
y andemos alegres 
en dulces orgías.

Aunque nos critiquen 
poco nos importa 
en el carnaval 
todo se soporta 

Muera la vergüenza, 
el miedo, el temor,
que todo en el mundo 
lo incube el licor 

Corran las muchachas 
por calles y plazas 
en rueda bailando 
salgan de sus casas.

Aunque estén las calles
 cubiertas de fango 
en varios trajes 
que siga el fandango 

Unos con guitarras 
otros con botellas 
todo con cartuchos 
vamos con las bellas 

Que toquen la orquesta 
una contradanza, 
guayños, bailecitos 
que siga la chanza 

Si es corta la vida 
y es corta la dicha 
bebamos con gusto 
de la buena chicha 

El humor con orden 
es nuestra divisa 
no haya casas tristes 
baile, canto y risa 

Ya llegó ceniza 
el de despedida 
que todo se acaba 
en este gran día 

Adiós Carnaval, 
adiós pues orgías, 
aquí terminaron 
nuestras alegrías. 
 
La música la ha transcrito Omar Carrasco en su estudio citado, en fa menor y es la siguiente:
Transcripción: Omar Carrasco, 2016

        Por mi parte la he transcrito en Fa# menor:
"Carnaval" Velarde y Medina - 1913

    Como puede observarse, la melodía es similar a la grabada por Montes y Manrique en 1911. (Ver supra) .
       
    Casi cuatro años mas tarde, los técnicos de la Victor estuvieron en Arequipa donde realizaron una serie de grabaciones entre el martes 7 y el sábado de 11 de agosto de ese año. Al respecto puede consultarse mi escrito LAS NOTAS DE LAS GRABACIONES DE LA VICTOR EN 1917 EN AREQUIPA Y LIMA 

    La Banda Federal de Arequipa, el viernes 10, realizó 19 grabaciones, entre ellas "El carnaval en Arequipa" - pasacalle. Se puede escuchar en este enlace:

    Omar Carrasco, siguiendo la propuesta de Marcela Cornejo, califica las melodías grabadas como "bifalas" (Op.cit). Lo que no ha señalado Carrasco es que la primera "bifala", A), está en La mayor. Al terminar ésta, después de un redoble de tarola, se inicia la segunda melodía B), que está en Fa# menor. Esta es mi transcripción:
"El carnaval en Arequipa" - pasacalle

    En realidad, A) parece ser dos pasacalles (o "bifalas"): el primero son los cuatro primeros compases, que se repiten. Es una melodía en la que el primer y tercer compás la tocan las maderas y los compases dos y cuatro el tutti de la banda a manera de solista y coros (de hecho el cuarto compás, cuando es cantado, tiene como letra "Ay, carnavales"). Luego, y siempre en mayor siguen dieciseis compases que son dos frases de ocho compases cada una. 

    Un redoble de tarola sirve de introducción a la parte B) que es la melodía en Fa# menor que está presente en los carnavales de 1911, 1913 y 1917. 

    Años mas tarde, la Orquesta típica peruana, dirigida por el músico italo norteamericano Alfredo Cibelli grabó, en 1938, para el sello RCA Victor varias composiciones de Benigno Ballon Farfán en Nueva York. Los músicos que conformaban esa orquestas eran músicos "de planta" ya que la RCA Victor contaba con un staff de músicos para grabar músicas de otros países. Nos parece muy probable que Cibelli hizo los arreglos orquestales a partir de partituras publicadas en Perú. 

A continuación muestro la transcripción de Omar Carrasco del Manuscrito de Ballón Farfán de mediados de la década de 1920.




            Sección N° 4
Transcripción: Omar Carrasco, Op.cit.

    El análisis y comentarios de otras versiones las haré en una segunda parte.
 





    


martes, 28 de abril de 2026

DE LA LLEGADA DEL PIANO AL PERÚ Y UNA PARTITURA PUBLICADA EN LIMA EN 1845


El Oso Lima 01.03.1845

      Durante el Virreynato del Perú, la capital suya, "la ciudad de los reyes", Lima, fue el centro a través del cual se difundía la música y los instrumentos musicales a las demás ciudades de su gran territorio. Llegaban trompas, clarines, chirimías, dulzainas, cajas de guerra, arpas, laúdes, vihuelas, guitarras, violines, bandurrias, órganos (es necesario señalar que desde muy temprano, durante la Colonia, los órganos se construyeron en el Perú, pero también algunos se importaron), armonios, fortepianos y también pianos. En las líneas que siguen me voy a ocupar de las primeras huellas dejadas por el fortepiano y el piano en nuestro territorio, en el período que abarca desde 1787 hasta 1845, año en el que se publicó, en el diario El Oso, la partitura de lo que podría ser el primer vals publicado (y quizás compuesto) en Lima. 

    El fortepiano es el antecesor del piano moderno. Fué inventado por Bartolomeo Cristofori alrededor de 1700. A diferencia del clavicémbalo en el que las cuerdas eran punteadas por pequeñas púas, el fortepiano, mediante el uso de martillos que golpeaban las cuerdas permitía cambios de intensidad  de suave a fuerte. ¿Cuándo llegaron los primeros fortepianos a América? El investigador chileno Alejandro Vera nos ayuda con la respuesta ya que ha encontrado en Archivo general de La Nación (AGN), en Lima, documentos de la aduana del Callao que muestran que la llegada de estos instrumentos se dió en la década de 1780: En 1787 ingresaron al Callao "dos fortepianos" ingleses, dirigidos a la ciudad chilena de Concepción y al “asiento de Tacunga”, actualmente en el Ecuador y, en 1790, don Francisco Prats y Domedel ingresó al Callao un “forte piano hecho en Sevilla”, que llevaba a Santiago de Chile para uso personal. Al año siguiente, ingresó al Callao un “Clavecín alemán” que debía entregarse en la ciudad peruana de Jauja a doña Catalina Vivanco. 

    Entrado el siglo XIX ya se encontraban en venta estos instrumentos en Lima. En el periódico El Investigador del Perú del 7 de agosto de 1813 se anuncia la venta de un "fuerte piano armónico superior". 

El Investigador del Perú 07.08.1813 

    Otro documento, ya del Perú independiente, es un manuscrito de 1823 que se encuentra en el AGN referido a un reclamo referido a un "Forte Piano" mandado traer de "Jamaica o Panamá" en 1818, pleito que se prolongó hasta 1824 en que el instrumento fue restituido por estar impago.


    También es probable, y nos atrevemos a afirmarlo, que las primeras interpretaciones del Himno Nacional del Perú fueron hechas en el piano forte y no en un piano.

    En los años siguientes los pianos desplazaron a los fortepianos. Los habían de varios tipos: "pianos cuatrilongos" y "pianos armónicos", (posteriormente pianos desarmables y traspositores). 

    Poco sabemos del pianista peruano de apellido Montes que al parecer fue un verdadero talento pues en una publicación del 27 de julio de 1828 se afirma que fue profesor de piano de María Antonieta (En: "Apuntes para un diccionario biográfico musical peruano". Rodolfo Barbacci, 1949). En 1829, cuando Alzedo regresó de Chile se anunció como profesor de piano. Ese mismo año, Manuel Bañón hizo un desafío musical al pianista Caraballo y a otros músicos. Tomas Barberi era profesor de piano en la Academia que dirigía Bañón. La señora Rhigas, esposa de un atleta conocido como "El Hércules de Francia", dió un concierto de piano en el Teatro de Lima el 10 de julio de 1829, (Barbacci, Id.)  

    En los periódicos de la década de 1830 se encuentra con cierta frecuencia avisos de rifas de "pianos armónicos", de venta de ellos  y de partituras de música. 

Telégrafo de Lima - 08.12.1833

    Pero en esa década no sólo se encontraban pianos en Lima. En Arequipa, en el convento de Santa Catalina, hay dos pianos "cuatrilongos" de marca Astor & Co. y Clemeti & Co. construidos probalemente en la primera década del siglo XIX. No se sabe cuándo llegaron a Arequipa. Esta información se la debo a Dante Guzmán, quien generosamente la compartió conmigo. Las fotos de estos pianos fueron tomadas por Celia Zúñiga.

Piano Astor, Convento de Santa Catalina. Foto: Celia Zúñiga


Piano Clementi, Convento de Santa Catalina. Foto: Celia Zúñiga

    En 1834, el conde Eugene de Satigues, francés, asistió a diversas fiestas de la sociedad arequipeña. En su libro de viajes describió una dada en su honor. Dice:

Una vez que llegaron los invitados, la dueña de casa fue a buscar a una señora a la que llevó al piano (el resaltado es mío). La dama cantó Di tanti palpiti. Ciertamente lo había oído yo cantar peor en otras partes. En cuanto terminó los hombres invadieron el círculo de las mujeres. Cada cual eligió a su pareja y se comenzó una contradanza española...

    Quizás resulta sorprendente saber que en 1836 ya existía una fábrica de pianos en Lima. En el periódico Telégrafo de Lima del 7 de marzo de 1836 hemos ubicado el anuncio de una fábrica de pianos "cuadrilongos y armónicos" situada en la calle Plateros. 


    En ese mismo periódico hemos encontrado un anuncio indicando: "Se rifa en 200 acciones un piano armónico de 6 octavas mecanismo nuevo, adornado con un espejo: Sr. Heredia" (TdL del 25 de abril de ese año). 

    En 1840 existía una fábrica de pianos ubicada en la calle Mantas. Un anuncio aparecido en el periódico El Comercio indica que se ha recibido un piano inglés armónico que "toca piano y órgano".

El Comercio 10.01.1840

     En la tienda de Juan Poppert, según un anuncio de marzo de 1841 se vendía un surtido de música impresa de las óperas modernas más estimadas para piano, "encuadernadas ricamente de canto y sin canto", también "valses de Strauss".

El Comercio 07.03.1840

    En agosto de 1841 llegaron a Lima las artistas francesas Adelaida Cavallier, profesora de música y su hija Cecilia Eliza, alumna del Conservatorio de música de Paris. Ofrecieron un "Gran Concierto Filarmónico" en el que ejecutaron ambas en el piano forte "varias piezas de las composiciones modernas de Europa". Quizás fue el primer concierto de piano en Lima.

    Como la ópera se comenzó a poner de moda en Lima, surguió el comercio de venta de adaptaciones del repertorio operístico para piano. Los autores más requridos eran los italianos Rossini, Bellini y Donizetti. El anuncio que mostramos es un "aviso  a los filarmónicos" haciéndoles saber que en la calle Mantas Nº 53 se vendían partituras de "óperas modernas para piano y canto y para piano solo".

El Comercio 01.10.1840

    Por anuncios de El Comercio de 1841 se sabe que en algunos colegios entre otras materias se enseñaba piano. 

El Comercio 01.10.1841

    En diciembre de 1843 regresó de Chile el músico peruano Bartolomé Filomeno. Él y sus dos hijas,se ofrecieron como profesores de pano

    En los años siguientes se siguieron publicando anuncios de compra y venta de pianos, de rifas, de colegios en los que se enseñaba piano y anuncios de venta de partituras para piano.

El Comercio 03.01.1844

    Algo que nos llamó poderosamente la atención es una ilustración aparecida en el periódico satírico limeño El Oso el 1º de marzo de 1845. (La Biblioteca Nacional de Colombia ha digitalizado algunos números de ese periódico).  

El Oso 01.03.1845

     El Oso tenía como lema una frase en latin del poeta Horacio: "Ridentem dicere verum ¿quid vetat?" que traducida significa "¿Que me impide decir la verdad riendo?". El asunto es que en esa edición aparece un grabado representando a una persona zooformizada, al parecer  una gata, tocando en el piano una partitura que lleva por título "Ay pobre osito". (Ver al inicio). Al pié de esa ilustración aparece esta partitura:


    La partitura, en compás de 3/4 y tonalidad de Mi b mayor, tiene dos secciones, la primera consta de dos frases  de ocho compases que sólo difieren en los dos últimos compases; la segunda sección también tiene dos frases que son las mismas, salvo en los dos últimos compases, lo que hace un total de 32 compases; después de lo cual se repite la primera sección.

Una versión de esta partitura puede escucharse aquí:


    Espero que este avance de investigación sirva de estimulo a otros investigadores. La historia de nuestra música peruana así lo requiere. 

        


    





  

sábado, 24 de enero de 2026

NOTAS COMPLEMENTARIAS SOBRE "PAN FRÍO" MARIANO VELANDO

 

"La Prensa" 29.11.1908

    En este blog, el 2 de noviembre de 2018, publiqué una nota sobre Mariano Velando: "Pan frío" y el Cancionero de Lima. Velando era vendedor ambulante de "El Cancionero de Lima" y recorría las calles de Lima cantando las canciones que se publicaban en él (se puede leer la nota haciendo click en: "PAN FRÍO" Y EL CANCIONERO DE LIMA)

        Nuestro gran amigo José Félix García "Nemovalse", recientemente ha publicado algunos de sus hallasgos sobre este personaje. Entre ellos la partida de bautizo, bautizo ocurrido en el Callao en agosto de 1864, año probable de su nacimiento.   Los hallasgos de Nemovalse se pueden leer en:

https://nemovalse.wordpress.com/2026/01/08/personaje-popular-de-antano-pan-frio-voceador-de-el-cancionero-de-lima/

        Por nuestra parte queremos añadir información que hemos encontrado. Se trata, en primer lugar, de un artículo publicado en el diario "La Prensa" del 29 de noviembre de 1908 y, dado su interés los trascribo.

Entrevistando a "Pan Frío"—La bronquitis de los cantores ha hecho presa en el popular cantor—Refinando el gusto “Pan Frío” es un virtuoso del canto.

Uno de nuestros redactores, que por la naturaleza de los servicios informativos que le están encomendados ha de visitar con alguna frecuencia los hospitales de Lima, ha tenido oportunidad de sorprender en uno de ellos a "Pan Frío", el cantor de la ronca voz, vulgarizada en rimas anónimas, en condiciones verdaderamente económicas, en condiciones que no harían la fortuna de Carusso.

He aquí cómo cuenta nuestro redactor su entrevista con el tipo popular, del cual hace una sucinta biografía.

No nos hubiéramos atrevido a preguntarle por su nombre. ¡El suyo tan conocido!  que maldita la falta que le hace un nombre y un apellido.

"Pan Frío", el cantor de escuálida figura, cuya garganta modula notas que nuestro pueblo aprende cuidadosamente, el vendedor de los cancioneros, atravesaba los jardines del hospital con el paso vacilante y cuidadoso de la persona que no ha calzado y sabe lo que son los guijarros y cómo duele el enclavamiento de uno de éstos en la epidermis. Avanzaba con un libro en la mano. Estaba tan entretenido en la lectura que no distinguió a nuestro fotógrafo enfocarle y tomarle la instantánea que tenemos el agrado de ofrecer a nuestros lectores.

Nos acercamos a saludarlo y nos acogió con la reserva habitual de los que saben que son pocas en el mundo las personas que les tomen en serio. Contestó con reservas a nuestro saludo. Al anuncio de que lo habíamos fotografiado para "La Prensa" hizo un gesto de desagrado. Manifestó su impresión.

—¡Como se lee tanto "La Prensa” me van a fastidiar en cuanto salga! Aquí mismo se burlan de mí. Y no sé por qué es…

—Así nos pasa a todos, le dijimos intentando consolarle, cuando se burlan de nosotros, somos nosotros los únicos que ignoramos que lo están haciendo...

La respuesta debió parecerle un tanto metafísica; porque arrugó el ceño y varió de conversación.

—Yo no me llamo “Pan Frío", nos dijo: me llamo Mariano Belando [sic] y soy natural del Callao y cuento 40 años de edad. Yo he trabajado en todos los oficios. Mi padre fue militar y peleó la guerra con los españoles Yo estaba niño entonces, pero recuerdo algo de aquella batalla... [La referencia debe ser al combate del 2 de mayo de 1866. De acuerdo a su partida debería tener dos años... ¿Cómo es que recordaba aquella "batalla"?. Añadido].

Y entonces adquirió un aire tristón, su cara arrugada de viejo prematuro, sus ojos pequeños, inquisitivos, se fijaron en el espacio en actitud escrutadora, como si buscara en él al padre extinguido, al padre cuyo recuerdo impreciso acabábamos de evocar con la involuntaria indiscreción de los periodistas.

Le dimos una palmada en el hombro e hicimos bien. Aquel estimulo lo sacó de su honda meditación. Volvió a la realidad de la vida. Y luego con una mueca desdeñosa nos preguntó cuándo publicaríamos el retrato y si le obsequiaríamos una copia.

—Una copia, dos, tres, cuantas tú quieras, pero vas a decirnos algo sobre tu vida hasta el momento en que te dedicaste a vender cancioneros, haciéndoles un disentible [sicreclame.

—Ya les le dicho cómo me llamo, quién fue mi padre y dónde nací. Desde pequeño quise ayudar a mi madre y trabajé en cuanto se presentaba. El trabajo no es cosa que se pueda estar eligiendo mucho. ¡Ya ve usted! Yo he sido de todo. Desde chiquitín me dijeron unos amigos de mi padre que tenía buena voz. Y yo cantaba siempre, cantaba en las iglesias cuando había música, en las calles cantaba sin acompañamiento, y en mi casa con acompañamiento... de algunos puntapiés de mi señor padre, que en gloria esté, al cual maldita la gracia que le hacían mis líricas aficiones.

Hace unos seis años que comencé a hacer el negocio que hasta ahora ejerzo. En los primeros días los granujas me seguían de cerca, me apedreaban, me insultaban. Yo me había resignado a todo y aceptaba esas chuchufletas porque me convenía aceptarlas, ya que en esa resignación se iba mi negocio.

—Después el público fue acostumbrándose a mi aparición en las calles, con una gorra blanca en la cabeza, unas botas bastante creciditas en los pies y una ropilla en estado de merecer. La entonación de las canciones me las proporcionan unas señoritas muy buenas que tienen una voz como los ruiseñores y que saben de corrido la letra de estas canciones como si fueran ellas mismas las que escribieran los versos. Son unos monstruos…

—¿Muy feas eh?

—No señor, unos monstruos de talento. ¡Si usted las oyera!

—¿Tú las imitas bien? "Pan Frío” aprovecha de la resignación con la cual escuchamos los datos que nos está proporcionando para darnos una muestra de sus habilidades como cantor y decirnos:

—Las cosas hay que oírlas para decir si son buenas. Allá va el "Suspiro"

—¿Qué es eso?

—Una canción muy, triste,

Venga.

A pesar de la prohibición que reza en unos cartelitos bastante deteriorados, nos reclinamos en una de las columnas del jardín porque creemos que la emoción va a hacernos daño; Somos muy susceptibles.

“Pan Frío" mira en torno suyo

—¿Qué miras?

A las madrecitas no les gusta mucho la buena música.

Y en momentos que nos preparábamos a decirle que las madrecitas tenían muy buen gusto, comienza "Pan Frío"

               El suspiro suele ser

                    el más grato mensajero

                    el juramento primero 

                    que hizo el hombre a la mujer.

    [Una versión de "El suspiro", cantada por Fred Rohner en "La Catedral" se puede apreciar haciendo click en este enlace "El suspiro"]

La canción era larga, nos sería difícil recordarla en todas sus partes, El cantor al terminar, buscó en nuestra fisonomía una exteriorización de agrado y al no encontrarla dijo:

—No son muchas las personas a las que les gusta la buena música...

Entonces le preguntamos por su permanencia en el hospital. Nos dijo que él no sabía qué enfermedad tenía: que tosía un poco y que la tos no lo dejaba.

Nos acercamos entonces al interno de la sala, un joven de largo mandil que estudiaba cuidadosamente y que nos acogió con muestra inequívoca de desagrado, y que al ser interrogado por nosotros nos contestó con sequedad.

—Tiene una bronquitis.

"Pan Frío" tiene una bronquitis ha dicho el interno de la cara severa, de la voz seca y del largo mandil. Y el damnificado se repito la palabreja para no olvidarla.

Entonces preguntamos a "Pan Frío" por el trato que recibe. Dejémosle la palabra.

—Es muy bueno, la madre es muy buena, el doctor es muy bueno, los remedios son muy buenos...

—¿Y la comida?

—Usted dirá, por la mañana una gran tasa de leche pura, con un dedo de nata, con un par de panes que da gusto verles y más gusto aún comerles. En el almuerzo un caldo riquísimo muy calientito, de un sabor que basta para abrir el apetito a un poste y mucho más a un cristiano que es más sensible; un gran plato de arroz con un beafsteak jugoso grande y suave, un plato de guiso, una tasa de leche. Y eso que estoy casi a dieta…

Hemos de confesar que la declaración nos abrumó, porque no estábamos preparados a escucharla, Nos preparábamos a continuar nuestra entrevista con el tenor callejero; pero en esos momentos se acercaba al grupo, que formábamos nosotros, una religiosa que avanzaba tranquilamente con su vestido azul y su blanca corneta. Era el fin de la entrevista. Un fin triste, con la profunda tristeza de todo lo quo sale de la vida en la vida misma. Era un fin digno de una entrevista entre un mal tenor y un mal periodista, digno de la charla quizá un poco tonta de un hombre que ha de contarlo todo al público, para ganarse la vida y un hombre que ha de cantárselo todo al público, aunque su garganta se niegue a dar paso a notas tristes. Pensamos al abandonar el Hospital en que la laringitis del cantor trae a la mente la idea de la parálisis del periodista, la parálisis de las manos que escribieron mucho, bueno o malo. ¡Qué más da!

Y entonces deseosos de vengar la sequedad abrumadora del trato del interno joven y del largo mandil, que estudiaba cuidadosamente reclinado en la mesa do la sala, le formulamos un voto irónico:

¡No sea usted periodista!

Y allí, en la sala larga, en la sala clara, donde los enfermos reciben de la pública caridad un auxilio y un consuelo, creímos hallar un algo de profundamente triste, abrumadoramente triste.

¿Sería la canción de "Pan Frío" la cara triste y seca del interno?

H. V.

"La Prensa" 29.11.1908

* * *
    En la década de 1910 la popularidad de "Pan Frío" era grande. EL 11 de agosto de 1913, la "Gran Compañía de Opereta, Zarzuela y Baile LAURA OBREGÓN" presentó en el Teatro Mazzi una función por tandas, en la que en primera tanda se exhibió "la Corte del Faraón" [zarzuela española, llamada también "opereta bíblica". Un fragmento de ella se puede ver en este enlace La Corte del Faraón] "con nuevos y graciosísimos couplets". En segunda tanda "Música Peruana" "con estreno de nuevas escenas y presentación de los tipos populares Nicanor de La Maza, Diablo músico, Pan frío y Machaco y, en tercera tanda "El príncipe casto".

    En los años siguientes la popularidad de Pan Frío no decayó, lo prueba un segundo artículo que mostramos. Fue publicado en la revista Don Lunes semanario popular Año I Nº 13 del 2 de abril de 1917(semanario fundado por Humberto del Águila, Félix del Valle y Federico More). Leamos.

BREVE REPORTAJE A “PAN FRÍO”

La evolución de una vida.— “Pan Frío” tenorio.— La vida de puro cantor.—Malas canciones y peores chistes

"Pan Frío" es un genuino producto de este medio que, según no sé qué filósofo criollo, es un mediecito de plomo con agujero. El que se mete por el agujero—no cabe sino una aguja— llega a lo que quiere.

Pan Frío no quiso ser más que vendedor de los cancioneros populares y se pasa la vida de puro cantor como los ministros se la pasan de ministros con puro. . . en la boca.

"Pan Frío" merece reverencias, solicitudes y respetos. Inició su vida pública con la venta de cancioneros y no se ha pasado a catedrático de literatura de nuestra Universidad a pesar de que se habla tas con tas con muchos…

—Hola, "Pan Frío"

— ...Yo soy un pobre cisne…

—iQué bien cantas!... Pero eres más soso que un pan con babas. Voy a hacer un reportaje. ¿Y tus botas?

—Se las llevó el doctor Durand a la Argentina. Jé… jé… sí, pues.

—¿Tienes relaciones con los políticos?

—Con mis afines, no más... Jé… jé… "Pan Frío" se ríe con esa formidable cachaza que Dios le ha dado y que es el encanto del público.

—Qué opinas del presidente?

—¿Yo?... Ay mi conejito. Que, por él me muero…

—¿Pardo es tu conejito?

—No, hombre. Concha, que también tiene su canción:

Y sé que Concha, que Concha

a Pepe no dejaría

porque ello, hacerle seria

a su apellido una roncha.

….

Yo sé q' Concha, que Concha…

—¡Eso es muy malo!

—Lo hizo Ugarriza, repentinamente.

              —Y de Muñoz, el nuevo ministro de gobierno ¿qué opinas?

—También tiene su canción con música de "La Viejecita"  

Con la boca abierta

hasta aquí he llegado…

—Hola... ¿Y sobre Riva Agüero

—Tiene su canción:

Vengan valses,

vengan polkas

Vengan sin cesar,

que no hay mayor placer

que el de mandar…

y más mandar…

—Eso es del "Encanto de un vals", jé...jé...jé...

—Oye "Pan Frío" ¿y para Puente?

—Hay su canción:

Puente nadie pasa

por tu dignidad

Coro

Puente, nadie pasa

por tu dignidad...

¿Qué les parece?

—Iguales a los otros...

—También son de don Pedro.

—Y del de Fomento, ¿qué me dices?

—Esa canción es de rehilete. Hay que decirla muy seguida. Es sacada de mi cabeza...

—Je...jé…jé… Si…

—Eres un soso

—Pero estás elegante?

—Es que me he dedicado a la conquista de Eva. De las hijas de doña Eva del Paraíso…

—del Paraíso de la Plaza de Toros.

—¡Que no hombre! ¡Del Paraíso celestial!...

—Hombre Qué novedad! ¿Y a cuántas llevas rendidas?...

—He perdido mi libro de teneduría. —Eso quiere decir que has rendido a muchas.

—Rendidas ocho.

—¿Y fatigadas?

—Algunas.

—Y cómo haces para reducirlas [sic]?

—Métodos de los yanquis, pues, importados con exclusiva. . . Tengo dos sistemas: el oral u séase [sic] las voces de los versos de los poetas jóvenes que me las pone en punto mayor de voluptuosidad y el manómano que es el lenguaje mudo pero eficaz de las manos. ¿Qué la "endividua" que trato de conquistar se opone porque es soltera; dos versos de poeta modernista tirados con la delicadeza aristocrática de dos pedradas me las aturde... 

¿Qué la endividua es viuda? Entonces recurro á métodos suplentes. ¿Que está separada del marido? La llevo al Zoológico á ver los leones, ¿qué se muestra escurridiza? la doy una vuelta por otra parte, ¿que se resiste todavía? no hay que darle más vueltas entonces: esa mujer es la sucursal de Hindenburg...  

—Me estás resultando una tempestad para las damas, "Pan Frío".

—Una tempestad con todos sus efectos. 

Ya sabe el lector, "Pan Frío" Tenorio. Es lo único que le faltaba al país. "Pan Frío" tenorio y el "doctor" diplomático....