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Licenciado en Educación - Historia por la UNMSM y diplomado en Estudios Musicológicos Peruanos por el Conservatorio Nacional de Música. Estudios de Musicología en el Conservatorio y en la Universidad de Ginebra. Publicaciones: - El Misterio del Cóndor - Método de Guitarra Andina Peruana - Diversos artículos en revistas y periódicos. Conferencia Magistral sobre El Cóndor Pasa… en el VI Congreso Internacional de Peruanistas en el Extranjero. Georgetown University (ATP) Y diversas conferencias en el país. Actualmente está enfocado en investigar la historia de la música popular en la ciudad de Lima.

jueves, 28 de noviembre de 2024

EL HIMNO NACIONAL DEL PERÚ: LA PARTITURA PARA BANDA Y LA GRABACIÓN EN LIMA EN 1899

 


Disco Columbia P1. Colección: Darío Mejía

    Hasta ahora, ninguna de las personas que se han dedicado a estudiar la historia del Himno Nacional del Perú se ha preguntado por qué la grabación del Himno Nacional del Perú realizada por la Banda del Primer Regimiento de Artillería de Montaña del Ejército peruano, que salió a la venta en el disco P1 de la serie “discos nacionales peruanos”  del sello Columbia, en 1912, tiene la introducción de 16 compases que Alzedo incluyó en la partitura  publicada en 1864, cuando ya el 8 de mayo de 1901 se había aprobado la restauración hecha por Rebagliati que no tiene esa introducción. La versión del Himno Nacional grabada por la Banda del Primer Regimiento de Artillería de Montaña del Ejército peruano, es la única grabación del Himno basada en la partitura para piano publicada por Alzedo en 1864. En el presente artículo vamos a tratar de echar luces sobre este asunto.

1.    La partitura de 1864: La introducción de 16 compases y la Historia crítica del Himno Nacional de Carlos Raygada

    Los dos tomos que componen la Historia Crítica del Himno Nacional de Carlos Raygada se han constituido en la fuente más importante en la que se han basado todos los estudios sobre nuestro Himno Nacional. No podía ser de otra manera, la obra de Raygada es el resultado de una investigación que él inició en la década de 1930 y que se prolongó hasta su publicación en 1954. En “La Prensa” del 28 de julio de 1939 se publicó uno de los capítulos del libro.

    En el tomo I de su obra, Raygada muestra, en orden cronológico de publicación, todas las partituras que pudo reunir. La número 4, es la partitura que se anunció en “El Comercio” del 28 de mayo de 1864. La partitura fue litografiada en Hamburgo en la casa E. Ritter por encargo del Almacén de Música E. Niemeyer e Inghirami, que tenía sus sedes en Lima (en la Calle de Mercaderes 49) y en Chile, en las ciudades de Valparaíso y Santiago. Esa partitura es la que tiene la introducción de 16 compases que no aparece en ediciones ni anteriores ni posteriores. Raygada dice al respecto lo siguiente: “Este ejemplar tiene también valor histórico por ser el único que se conoce —y al parecer el único que se publicó— posiblemente autorizado por Alzedo. Es así mismo el único precedido de una introducción” (Raygada, 1954 Tomo I: 106).


Imagen: BNP

    Al parecer Alzedo hizo publicar esta partitura como respuesta a la versión del Himno publicada por el músico sueco residente en Lima Karl J. Eklund, que se anunció en “El Comercio” del 16 de junio de 1863. Alzedo consideró la versión de Eklund una deformación de su obra. En junio de 1864, en “El Comercio” se inició un cruce de cartas entre Alzedo y Eklund, en las que ambos se lanzan acusaciones con respecto a su ideoneidad musical. En el segundo tomo de su obra, Raygada reproduce la carta de Eklund, publicada en “El Comercio” del 20 de junio de 1864, de la que tomamos estos párrafos:

La introducción que U. ha agregado al suyo es para mí completamente desconocida hasta ahora; (…) No dejará U. de conocer que su nuevo Himno, en su mayor parte es muy sencillo y pobre de música, y bastante variado a lo que cantan en general: es prueba evidente que este último no está conforme al primero que escribió Ud. ahora cuarenta años, sino que es modificado. (…) Está U. en su derecho de quitar, agregar, y hacer las variaciones que mejor le convengan por ser su propia obra; pero ya desde que la conoce el público de una manera, muy difícil es introducir en el Pueblo nuevas modificaciones e ideas desconocidas que necesitaría mucho tiempo para sistematizarlas, que es un inconveniente para U. mismo proponerse a sostener semejante capricho. Si las alteraciones que le parece haber sufrido su Himno se han hecho populares no siendo de tal naturaleza que desfigura y destruye el tema o parte del argumento de la poesía debe U. dejarlas porque dicho Himno ya no pertenece a U. ni a mí sino al Pueblo, y por lo mismo respetarlo conforme está sistematizado y generalizado (En: Raygada 1954, Tomo II: 171).

    Alzedo respondió con una carta publicada el 10 de julio de 1864, pero en ella no hizo ninguna referencia a la introducción que creó para la edición de ese año y que es la siguiente:    


Imagen: BNP

    Posteriormente se editaron otras partituras pero sin esa introducción y en 1869 Rebagliati hizo la “restauración, armonización e instrumentación del Himno con plena aprobación del autor”.  Todo esto nos podría llevar a pensar que la introducción fue olvidada, quizás sucedió así en nuestro país, sin embargo Raygada hizo referencia a una publicación de esa partitura aparecida en 1896, que él “no ha podido ubicar”. Se trata de la partitura que está en la Gran Guía Estadística Sudamericana publicada en Uruguay, cuya segunda edición es de 1896. La sección correspondiente al Perú comienza con la partitura de 1864, la de los 16 compases.

2. EL HIMNO NACIONAL Y LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE PARÍS DE 1900

              Hemos señalado la importancia de la investigación de Carlos Raygada sobre el Himno Nacional. Sin embargo, Raygada no alcanzó a revisar todos los números de "El Comercio". Por nuestra parte hemos encontrado en ese diario notas que dan cuenta de una interesante polémica ocurrida con motivo de la presencia del Perú en la Exposición Universal de París de 1900. 

         Darío Mejía publicó al respecto, en su Facebook (el 3 de abril de 2022), ya que le hicieron llegar las notas publicadas el 11 y el 21 de agosto de 1899 en "El Comercio", notas que Raygada no tomo en cuenta. Pero en el "El Comercio" había más. Veamos...

        Este capítulo de la historia del himno Nacional comenzó cuando en 1896 se crea el "Instituto Técnico" y se le encarga preparar los productos que se iban a mostrar en la Exposición Mundial de París de 1900. El Personal del “Instituto Técnico” fue el siguiente:

Presidente: Antero Aspíllaga
Vice-presidente: Federico Blume
Director Secretario: Alejandro Garland
Director Tesorero: José. M. Cantuarias
Bibliotecario: Pedro C. Venturo
(De: Memoria de la Dirección de Fomento al Sr. Ministro del Ramo Lima, 1899).

    El Instituto Técnico publicó en junio de 1899 las instrucciones para los interesados ("El Comercio" 6 de julio). En una nota de ese diario, aparecida el 4 de agosto el señor Antonio Garland, Director del Instituto Técnico hacía referencia a la circular del 26 de julio en que se fijan los plazos máximos de entrega de los productos.

    Por otro lado Garland fue de la idea de que nuestra música podría ser un atractivo en el pabellón peruano en la Exposición Universal. Ante la imposibilidad de poder presentar música en vivo, se le ocurrió que se podía grabar la música en cilindros y poner un fonógrafo en el pabellón peruano donde los visitantes pudieran escuchar una colección de "aires nacionales".  Se designó al guitarrista y compositor Máximo Puente Arnao para que se encargara de todo lo concerniente a ese fin. Máximo Puente Arnao en esa fecha todavía no era muy conocido, sin embargo algunos años después logró grandes triunfos como compositor de obras para guitarra y mandolina. 

    El día 11 de agosto de ese año se publicó la siguiente nota:

El Perú en la exposición de París de 1900

Hemos tenido la ocasión de hablar con el señor Máximo Puente Arnao, notable guitarrista y profesor de música de Lima, sobre el encargo que ha recibido de la comisión central del Instituto Técnico, de componer y seleccionar aires nacionales y otras piezas hechas en el país, para enviarlas en cilindros fonográficos al pabellón peruano que figurará en la exposición universal de Paris de 1900 con el objeto de dar una idea del arte musical en el Perú.

La expresada junta ha autorizado al señor Puente Arnao para adquirir un buen fonógrafo, el cual ya ha sido encargado a Francia, a la fábrica Pathé Fréres de París por conducto de la casa Harth y con intervención del señor Sanz delegado del gobierno en todo lo relativo a la exhibición peruana. El señor Puente Arnao está preparando un interesante y bien concertado programa,  en el que figurarán unas veinte producciones suyas, casi todas de sabor nacional, entre las que merecen especial atención una mazurka y una marinera para estudiantina muy caprichosa y de suma originalidad; dos trozos de una zarzuelita inédita; una marinera  y una marcha características de salón para guitarra sola, de múltiples y variados efectos; y un sentimental yaraví titulado “La despedida”, que es una serenata de estilo peruano, para tenor, barítono y bajo, con acompañamiento de quenasbandurrias y guitarras.

Varios profesores de Lima han ofrecido espontáneamente sus servicios al señor Puente Arnao, el que no obstante, piensa invitar a tomar parte en el trabajo a otros caballeros, figurando en primera línea los señores Rebagliati y Castañeda. El primero con el fin de que dirija una orquesta, en la que tomarán parte nuestros aventajados diletantes, y la que interpretará dos a tres piezas compuestas en el País; y el segundo con el objeto de que exhiba alguna composición propia ya sea ejecutada por él o por alguna de sus más inteligentes discípulos.

Además se pondrá de acuerdo con algunos compositores de piezas de baile, autores de zarzuelas nacionales, cantantes y directores de bandas, para que preparen, cada uno en su respectivo terreno, las piezas y trozos de mayor mérito, los que en su oportunidad serán grabados en los cilindros del fonógrafo.

Hay en el programa del señor Puente Arnao un número que estamos interesados en que resulte con la mayor lucidez posible. Se trata del Himno Nacional del Perú, el que será cantado por un coro de ambos sexos con acompañamiento de bandas de música, y cuyas estrofas correrán a cargo de una de las distinguidas señoritas aficionadas de nuestra capital.

Es de desearse que el señor Puente Arnao preste gran atención a este número, que elija buenos cantantes y sea incansable en los ensayos.

Por lo demás, no dudamos que todos los maestros que sean solicitados para la realización de esta importante obra, cooperarán gustosos, por tratarse de un asunto patriótico, de interés general y que redundará en beneficio del país.

Felicitamos al jefe de la oficina central señor Garland, por su idea de enviar una colección de aires nacionales a la exposición de Paris, lo cual constituirá un gran aliciente y traerá como consecuencia el que nuestro pabellón sea más visitado, por la curiosidad que siempre despiertan las músicas y cantos populares de cualquier región del globo y con este motivo haya más ocasión de que se observen las demás exhibiciones de productos agrícolas, mineros y otras industrias. Dada la competencia del señor Puente Arnao, no dudamos del buen éxito de la empresa. ("El Comercio" 11 de agosto de 1899). 

    Acá es necesario hacer varios comentarios. En primer lugar, la designación de Máximo Puente Arnao para esa misión no fue del agrado de músicos como Valle Riestra y seguramente otros que se consideraban más aptos que Puente Arnao para esa misión. Puente Arnao era guitarrista y compositor pero de obras para mandolina y guitarra y mandolina y piano. Como se lee, solicitó la participación de Rebagliati para dirigir piezas orquestales. Tampoco fue de mucho agrado que se pretendiera mostrar la música peruana en cilindros grabados. Por otro lado Puente Arnao priorizó sus composiciones para formar la muestra representativa de cilindros que iban a escucharse en el pabellón peruano en París. Lamentablemente ni su mazurka ni su "marinerita muy caprichosa" para estudiantina han sobrevivido. (Sobre el Himno Nacional comentaré más adelante).

Ilustración Peruana" n° 24 - 16 de diciembre de 1909

    El sábado 16 de setiembre, en "El Comercio", se publicó un anuncio dando a conocer que Máximo Puente Arnao había entregado al Director Secretario  del Instituto Técnico, Antonio Garlad, una partitura "instrumentada para banda" del Himno Nacional hecha por el entonces Director General de las Bandas del Perú, el filipino José Sabas Libornio Ibarra, quien ya tenía fama ganada en Lima entre otras cosas, por haber compuesto la "Marcha Nacional Peruana" que después pasó a denominarse "Marcha de Banderas":

Himno nacional.:—El señor Máximo Puente Arnao, comisionado para todo lo concerniente a la representación del arte musical peruano en la exposición de París, cumpliendo con un encargo del jefe de la oficina central, don Alejandro Garland, ha proporcionado a este caballero un ejemplar del himno nacional del Perú, instrumentado para banda; el cual será enviado a París, a fin de que sea ejecutado, mientras dure la exposición por una de las bandas del ejército francés en el pabellón peruano, según concesión acordada por el gobierno de la gran república, europea al señor Sanz, delegado peruano en la expresada exposición. 

El señor Puente Arnao ha escogido, entre varias armonizaciones del himno en referencia, la del competente maestro Libornio.

"El Comercio" 16 de agosto de 1899

    Como se lee en la primer párrafo dice partitura "instrumentada para banda" por el señor Libornio. Acá no hay lugar a dudas, Libornio hizo una partitura para banda. Lamentablemente no hemos podido ubicar esa partitura y tampoco verificar que haya sido tocada por alguna de las bandas del ejército francés.

     Con esa publicación estalló la polémica. No estaba claro si se trataba de una "instrumentación" o una "armonización" del Himno. El martes 19 de ese mes se publicó en "El Comercio" una nota firmada por "un aficionado" (probablemente Valle Riestra) que dice lo siguiente:

Himno Nacional

Señores Cronistas de EL COMERCIO.

    El propósito que tenemos al dirigirnos a ustedes, creemos que sea, bastante, para que con el interés qué distingue el acreditado órgano, den cabida a estas líneas; pues habiendo leído en la crónica del sábado, que el señor Puente Arnao había entregado para que se toque en la exposición de París, la armonización del Himno Nacional hecha por el señor Libornio, prefiriendo la de éste maestro, queremos hacer constar que: el Himno Nacional, no necesita de armonización, pues una de las bellezas que lo distingue es su rica armonización, la que lo ha hecho que sea uno de las mejores del mundo. Concebido sobre la tonalidad de fa mayor, asombra que nuestro desgraciado Alcedo, haya podido modular con maestría, a tonos tan lejanos del indicado, conservando la unidad en la composición.

    Armonizar, es poner en armonía; y nuestro Himno está puesto, repetimos magistralmente en armonía. Y si por armonización, se ha querido decir instrumentación, la preferencia no es cierta, pues a los que pueden hacerlo en esta tierra, no se les ha pedido esa instrumentación.

    Tratándose de que el Perú este presentado en la Exposición de Paris, creemos que todo lo que se lleve allí, debe ser peruano; y notamos en el proceder del señor Puente Arnao una deliberación que contraria a este fin, eligiendo una instrumentación de una persona competente, verdad, pero que no es nacional, con una circunstancia agravante, que no es cierta como hemos dicho la preferencia, porque no se ha pedido instrumentación a los peruanos que pueden hacerla.

    De otro lado el Himno Nacional no es una novedad para el mundo europeo; porque hasta en los métodos extranjeros se le encuentra. Pero si se le ha podido hacerlo conocer, tal como lo escribió Alcedo, que no lo conocen allá y aquí mismo entre nosotros también es generalmente desconocido. Nos expresamos de este modo, porque el Himno de Alcedo, tiene una introducción que no la tocan entre nosotros ni en los ejemplares europeos la hemos visto.

    Desearíamos saber, pues, si la preferencia ha comprendido la Introducción.

    Don José Bernardo Alcedo, desconocido entre nosotros, y mal apreciado, fue uno de los maestros más distinguidos no del Perú, solamente, donde a decir verdad, no ha habido otro músico, sino en el mundo en general. Tiene composiciones que bien merecían buscarse y remitirse a París, sin necesidad de armonización; y estas composiciones sí podrían representar debidamente al arte musical cultivado por un ingenio peruano. Conocemos, por ejemplo, una misa en re menor valiosísima; y así otras obras del olvidado maestro.

    Ignorábamos que se deseaba preferir una armonización; pero si ha habido tal propósito, nada más natural que haber abierto un concurso entre peruanos, el cual hubiera demostrado a la vez, que en el Perú hay quien armonice, o mejor dicho, conozca el arte de manejar el conjunto de instrumentos de banda, distribuyendo en ellos las diferentes partes de una composición, ya expresando las ideas, ya el acompañamiento; y para buscar la imparcialidad, se han podido dar al señor Libornio todos los trabajos, quién los hubiera hecho ejecutar y ser dicho maestro el que hubiera hecho en justicia la preferencia, consiguiéndose además estimular a los peruanos para el cultivo del arte; realizando el objeto de nuestra concurrencia a esa exposición, porque entendemos que no nos importa presentar allí nuestras obras manejadas por extranjeros, si no en el estado nacional por todos los hechos, productos de nuestro organismo y evolución social.

Agradeciendo, pues, esta inserción queda a sus órdenes

                                            Un aficionado

    En la carta, el "aficionado" (Valle Riestra), se preocupa por saber si es una nueva armonización o una instrumentación, también por saber si en la partitura se incluye la introducción del Himno Nacional que Alzedo compuso en 1864 y cuya partitura, como hemos señalado la publicó el Almacén de Música E. Niemeyer e Inghirami.

    Esa publicación no tuvo respuesta inmediata por parte de Puente Arnao. 

    El jueves 21 de ese mes, un anuncio en "El Comercio" informaba lo siguiente":

Exposición de 1900.— El señor Máximo Puente Arnao, encargado por el Instituto Técnico de coleccionar piezas y aires nacionales, para enviarlos al pabellón peruano de la Exposición de Paris en los cilindros de un fonógrafo; está arreglando las piezas siguientes:

Vals "Del Rímac al Plata", de los hermanos Criado y Tejada (Maria Luisa y Víctor L.)

Vals "Dreyfus Libre", de la señora Artemisa Higueras y, de la Barrera.

Yaraví "la Despedida” del señor M. Puente Arnao, el cual será tocado por 6 guitarras y 4 bandurrias. El canto correrá a cargo de 2 tenores, 2 barítonos y un bajo.

    (Una partitura, manuscrita, del vals “Del Rímac al Plata” instrumentada para banda de músicos hecha por Libornio forma parte de la colección de 49 tomos de ese compositor que se conservan en el en Centro de Estudios Histórico Militares).

    El 11 de octubre que se publicó en "El Comercio" esta larga carta firmada por Puente Arnao:

Música peruana en la exposición de París

    No hay ninguna persona imparcial que desconozca el notable celo e inteligencia con que el Instituto Técnico procura que el Perú sea debidamente representado en el universal certamen que próximamente se realizará en la gran metrópoli francesa. Pero si sus trabajos considerados en general, y por lo que respecta al comercio, la agricultura, la minería y las industrias, han merecido justamente unánime aplauso, en lo que se relacionan en particular con el arte musical y la comisión que se me ha conferido para que coleccione en un fonógrafo distintos aires musicales, han sido en estos últimos días, dichos trabajos, objeto de una nota discordante, y de ciertos comentarios que, si bien debemos suponer tienen por origen un sentimiento noble, descansan en concepciones utópicas y en graves errores que importa desvanecer.

    Admitamos desde luego como un principio incontrovertible y que se presenta con toda claridad a la inteligencia, que sería muy conveniente para que nuestro arte musical se exhibiese dignamente, en aquel gran torneo de las artes y de las ciencias, que el Perú mandase al viejo continente un número competente de profesores y de músicos distinguidos que diesen a conocer de una manera genuina cual era el punto a que, bajo este respecto, habíamos llegado en el camino de la civilización y de la cultura. Así también se evitaría al papel humillante que al procederse de otro modo desempeñaría nuestra patria, a juicio del señor Valle Riestra, cuando, según sus palabras, la Hungría envíe a la exposición sus grupos músicos bohemios, que al prestigio de una ejecución llena de idealismo y de fuego, unen el de una música de maravillosa expresión y colorido; cuando la Rusia mande a los cantores de su imperial capilla, o a la fanfarra de su regimiento de Preobranjsky; cuando Italia, España y Alemania concurran con sus artistas más famosos…

    Permítasenos, antes de continuar, confesar con franqueza que como peruanos y participando de la impresión general, nos hemos sentido profundamente lastimados con el paralelo inoportuno que se establece entre nuestra pobreza artística y la riqueza musical de las viejas naciones de Europa. Esto no nos parece serio ni delicado y tiene el aspecto de un sangriento sarcasmo.

    Pasando ahora al examen que me he propuesto, observo que, en el caso que fuera factible formar una orquesta digna del fin a que se le destina aquí en Lima donde no abundan los buenos elementos, sin negar los progresos que ha hecho nuestro arto musical, ¿pueden ellos estimarse de tanta importancia que nos permitan enviar a Europa la orquesta en referencia?, Es claro a todas luces que no, como también es de una perfecta evidencia que al erario nacional no le sería posible efectuar el crecido desembolso de muchos miles de soles que demandaría a no dudarlo, la instalación de qué hablamos. Pero aun cuando estas dificultades realmente insuperables se llegasen por fortuna a zanjar ¿habría motivo justificado para que nuestro arte musical todavía en estado incipiente, no obstante sus adelantos, y que aún no ha salido de la infancia, tuviese una representación tan aparatosa y de tan elevado costo? Ahora, si debe formarse en el mismo París y con músicos extranjeros la orquesta de que habla el señor Valle Riestra, los inconvenientes que de ello provendría son tangibles, y los resultados fáciles de prever. ¿Cómo sería dable que profesores alemanes, franceses o rusos interpretaran convenientemente uno de nuestros más simpáticos y característicos aires nacionales que titulamos marinera, dándole la animación, la viveza y el fuego que le corresponde, revistiéndolo de ese conjunto de galas, rítmicos tamboreos, caprichosas figuras y variados matices, ejecutándolo en fin como saben hacerlo los hijos del país? ¿Sería posible por otra parte que los yaravíes peruanos, eterno lamento del indio de nuestras punas, y que revela sus seculares desgracias, fuesen cantados por artistas extranjeros, de diverso acento y de distinta pronunciación, con la misma ternura, expresión y melancolía con que lo entonan las bellas y sentimentales hijas del Misti, o de cualquiera otra sección del suelo peruano?

    Todos pensarán conmigo en que el fonógrafo más imperfecto dará una idea más acabada y verdadera de nuestras piezas y cantos populares, que la diva más eminente y la orquesta más afamada de cualquiera otra nacionalidad.

    Se ve pues, que en el primer caso se trata de un pensamiento ciertamente hermoso, pero que por desgracia dada las condiciones en que nos encontramos, y examinándolo, no en la delicada región del ideal y de los anhelos patrióticos, sino en el terreno de los hechos, que es donde deben plantearse las cuestiones de la vida real, resulta ser completamente impracticable Con respecto a la otra faz de la cuestión, creo haber probado que no interpretando debidamente una orquesta europea nuestro género de música y careciendo esta de verdadero colorido y sabor nacional, no se consigue el objeto de dar idea de los aíres del país; eso sin tener en cuenta quo sería también muy graboso para el estado el sostenimiento de ese grupo de artistas mientras durase la exposición, y en una circunstancia en que á consecuencia de los múltiples espectáculos, como representaciones teatrales, conciertos, etc. que deben realizarse más que en épocas normales en todo Paris, escasearán los músicos y los que puedan conseguirse exigirán crecidas recompensas. Todo esto explica suficientemente, a mi entender, la conducta de la comisión central del instituto técnico, y manifiesta la sensatez y acertado criterio con que ha procedido, limitando su acción a lo único hacedero y practicable, concibiendo la feliz idea de reunir en un buen fonógrafo diversos aires nacionales, que atrayendo con su novedad y belleza mayor concurrencia al Pabellón Peruano, llamasen la atención del público hacia la exhibición de los ricos productos de nuestro suelo, que es el fin cardinal que se, tiene en mira. Y aquí siento verme de nuevo precisado a impugnar al ilustrado crítico que ha salido a la palestra. El señor Valle Riestra, por una, deplorable aberración, de que no se ven libres las más claras inteligencias, y cediendo a la influencia de ideas preconcebidas y sistemáticas, cree que el fonógrafo es un instrumento enteramente inaparente para el objeto expresado, pues lo considera inarmónico y reñido con las leyes del arte, y acreedor, cuando más; a que se le mire como un juguete científico. Nada más distante de la verdad.

    El fonógrafo constituye uno de los más grandes y fecundos inventos de este siglo; dando a conocer la voz, ya sea hablada, cantada, con todas las inflexiones, con el movimiento que la distingue, con su vida propia, hace desaparecer la distancia del tiempo y del espacio, y por una especie de maravilla, sin nombre, que marcará una nueva época en los anales del arte y del progreso humano, nos permite escuchar, cual si estuvieran presentes, al orador que habla o al artista que canta en el otro hemisferio, y aún a los que hace años han abandonado la escena del mundo, asegurando así a la voz humana la gloriosa aureola de una vida interminable. Los efectos [debe decir defectos] que se le atribuyen en cuanto a las notas agudas y graves, se advertirán ciertamente en esa gran profusión de aparatos que inundan nuestros mercados y que constituyen la especulación de muchos comerciantes, pero no se encuentran en los buenos fonógrafos construidos con todo esmero y conforme a los últimos adelantos; hallándose a este respecto en la misma condición que cualquier instrumento musical que no siendo debidamente fabricado, no llena por completo su objeto.

    Y todo esto se explica sin esfuerzo, pues la armonía, la medida, la melodía y el ritmo que, según las leyes de la estética y las autorizadas enseñanzas de los preceptistas, son los factores de la belleza artística, pueden aplicarse y tener cabida fácilmente en el fonógrafo, teniendo este sobre los demás instrumentos [el buen fonógrafo repito] la inapreciable ventaja de que reproduce los sonidos y la voz con admirable perfección, y con una exactitud que podíamos llamar matemática, a la manera de lo que sucede con el retrato hecho en copia fotográfica, o con la imagen que se proyecta en el fondo de un espejo.

    Una irrefragable experiencia por último viene a confirmar estas reflexiones, poniéndoles el sello, de la evidencia; pues solo a favor del fonógrafo hemos podido oír, sin trasportarnos a la sala de sesiones del congreso español, loa elocuentes discursos de Emilio Castelar, y escucharlos can la misma voz, con las mismas inflexiones, con la propia entonación y énfasis con que las pronunciara el egregio orador, así como también embriagarnos con las arrebatadoras armonías de la incomparable cantatriz Adelina Patti.

            Omitiendo rectificar por falta de tiempo muchas otras apreciaciones inexactas, debo declarar al concluir, que no tengo interés alguno en llevar adelante la labor con que me honró el instituto, y la cual, dicho sea de paso, tengo muy avanzada a costa de inmensos esfuerzos, como pueden atestiguarlo más de cien personas que iban a coadyuvar con sus servicios, y que han aprobado en todas sus partes el variado, original, interesante y selecto programa que se estaba siguiendo, y en el que figuran firmas de nuestros más aventajados compositores. Desisto, pues, de buen grado de llevar a cabo esta empresa, pero dejando constancia del móvil patriótico que a ello me anima y de que es solo por no servir de óbice a los adelantados trabajos que nos ha revelado ahora tiene emprendidos el señor Valle-Riestra, cuya competencia es notoria, pero no porque yo estime como un juguete científico el fonógrafo. Juguete científico llamó también el ilustre Thiers a los caminos de hierro, y, sin embargo, se extienden como una inmensa red por todo el globo, Impulsando sin cesar el adelanto universal. Juguete científico se apellidó también el espectro con sus vistosos matices; y, merced a su análisis, conocemos más lo que pasa a muchos millones de leguas de nosotros en las profundidades do la bóveda celeste. Un grande hombre calificó igualmente de juguete científico la aplicación del vapor a la navegación; y, no obstante, un sin número de naves cruza por todos los mares con la velocidad del meteoro, llevando a las últimas extremidades del orbe, el comercio, la industria, la vida y la civilización.

            Máximo Puente Arnao

    Puente Arnao desistió de la tarea a pesar de que "la tenía muy avanzada a costa de inmensos esfuerzos". ¿Qué significaba eso? Como hemos visto, logró que se envíe a París la partitura para banda hecha por Libornio Pero, ¿Había logrado que se grabe en cilindros parte del repertorio propuesto? No hemos podido hallar documentos de la época que puedan apoyar la veracidad de una respuesta positiva o negativa.

    La polémica sobre las versiones del Himno Nacional continuó en 1900, sin la intervención de Puente Arnao, y sólo concluyó cuando en 1901 se oficializó la versión restaurada. La introducción de 16 compases todavía era motivo de discusión. Vella Riestra en una carta fechada el 4 de marzo de 1900 y publicada en "El Comercio" del 7 de ese mes en la que dice lo siguiente sobre la introducción del Himno:

Obra de piadoso patriotismo sería, me parece, impedir las ejecuciones escandalosas que á cada paso oímos los días del aniversario en nuestros teatros, plazas y paseos, ejecuciones en las que se le presenta cambiado según el capricho ó el humor de directores de orquesta o banda, que le quitan o agregan lo que más les viene á cuento, basándose para sus arreglos, casi siempre en ediciones que nos vienen del extranjero y que no respetan ni su forma ni su espíritu. Sean de esto testigos los innumerables ejemplares que encontramos á cada paso y muy especialmente el que trae la "Gran Guía Sudamericana", obra publicada en Montevideo, que ha circulado profusamente en todas las repúblicas de América, á la que se ha suscrito nuestro gobierno y en la cual aparece el himno peruano adornado con una introducción que nunca ha sido suya y con infinitas añadiduras y variantes que lo convierten de hermoso en ridículo y vulgar [resaltado añadido]. 

3. La grabación del Himno Nacional por la Banda del Primer Regimiento de Artillería de Montaña

    Sin embargo, la vida no deja de darnos sorpresas. A fines de 1911, comenzó a publicitarse en "El Comercio" la llegada de los discos "Columbia" con "repertorio nacional". Como es de conocimiento público la serie “P” estaba constituida inicialmente por 91 discos de doble cara (posteriormente se agregó un disco, el 92, dedicado a la memoria de Jorge Chávez).  La mayoría de grabaciones fueron hechas por el dúo Montes y Manrique. Diez grabaciones fueron hechas por bandas de músicos. El primer disco de la serie "P" tiene en un lado el Himno Nacional del Perú grabado por la Banda del Primer Regimiento de Artillería de Montaña y en el otro lado la marcha "Ataque de Uchumayo" grabado por la banda del Regimiento de Gendarmes de Infantería (que en total grabó 6 canciones). 

“El Comercio” 09.11.1911

    En esa serie de discos grabó también la banda de la Escuela Militar de Chorillos (3 canciones). Pero la Banda del Regimiento de Artillería de Montaña sólo grabó el Himno Nacional y lo grabó de acuerdo a la partitura que Alzedo realizó y mandó imprimir en 1864 con la introducción de 16 compases que, como se ha señalado, no existe en ninguna de las versiones anteriores ni posteriores. ¿Cómo pudo ser esto posible si ya 1901 ya se había oficializado la restauración hecha por Rebagliati? La única respuesta a esa interrogante es que el disco Columbia de 1911 se imprimió teniendo como matriz un cilindro grabado antes de 1901. ¿Pudo ese cilindro haber sido grabado en 1899 por la banda del Regimiento de Artillería de Montaña, para ser enviado a la Exposición Universal de Paris de 1900? Pienso que sí pudo serlo. Recordemos que el primer fonógrafo llegó al Perú en 1892 y al poco tiempo en Lima y en provincias se realizaban grabaciones y exhibiciones de fonógrafos. 

    Otra cosa que llama la atención de esa grabación es que está en la tonalidad de Re Mayor y no en Fa Mator o Sol Mayor como las demás grabaciones en banda. ¿Porqué se escogió la tonalidad de  Re mayor? ¿Es que pudo tratarse de una versión de banda para acompañar a un coro escolar?. Por el momento no tengo respuestas....

Banda de música del Regimiento de Artillería de Montaña.

José Sabas Libornio al extremo izquierdo. Foto: familia Libornio

    De la versión sobre la que se basa la instrumentación para banda, se tiene las partituras para canto y piano. Si tomamos en cuenta lo que hemos expuesto, no es aventurado pensar que fue Libornio el que escribió la partitura para banda, la que lamentablemente no hemos podido ubicar. En la colección Libornio que se encuentra el en Centro de Estudios Histórico Militares (cuyo local es el que sirvió de pabellón peruano en la exposición de París de 1900 y que fue desmontado y traído al Perú y está ubicado en el Paseo Colón) existe el manuscrito de la partitura del Himno Nacional para banda, pero está basada en la versión oficial de 1901. También se encuentra la partitura para banda de “Ataque de Uchumayo”. Libornio, hay que recordarlo, continuó como Director General de las bandas del ejército hasta poco antes de su fallecimiento ocurrido el 9 de diciembre de 1915.


ANEXO: 3 versiones del disco Columbia P1 con el Himno Nacional del Perú grabado por la Banda del Primer Regimeinto de Artillería de Montaña.

Colección Darío Mejia

Colección: Gino Curioso


Himno Nacional y Ataque de Uchumayo




martes, 15 de octubre de 2024

EL PERÚ EN LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE PARÍS EN 1878

 

Fachada del pabellón peruano - París 1878
https://www.worldfairs.info/expopavillondetails.

    Las exposiciones universales fueron eventos que, desde su inicio, se convirtieron en acontecimientos mundiales. Sirvieron principalmente para que las países que las organizaron pudieran mostrar su avance tecnológico, producto de la revolución industrial y la consolidación del capitalismo y su “superioridad” en relación a los demás países del mundo.

        La primera exposición universal fue la de Londres en 1851 y a ella le sucedieron una treintena de exposiciones (París 1855, Londres 1862, París 1867, Viena 1873, Filadelfia 1876, París 1878, 1889, entre otras) hasta llegar a la de París de 1900 que fue un punto culminante por sus 80,00 expositores y 50 millones de visitantes. Ese período fue considerado la “época de oro de las exposiciones”.

    Las exposiciones tuvieron tanto éxito que en el Perú, con motivo de celebrar el cincuentenario de la independencia nacional, el Presidente Balta, en 1869, proyectó la construcción del Parque y "Palacio de la Exposición" que recién se terminó en 1872. El 1° de julio de 1872 se inauguró allí la primera Exposición Nacional. 

"El Correo del Perú" 30 de julio de 1872

    Volvamos a las Exposiciones Universales. Durante el período 1851 - 1900 el Perú participó en algunas de ellas: en Londres en 1855, en París en 1867, en Viena en 1873, en Filadelfia en 1876, en París en 1878 y 1900 y, aunque no se tienen detalles de la mayoría de ellas, de la participación del Perú en la Exposición Universal de París de 1878, se tiene dos publicaciones: El Perú en la exposición universal de París, de 1878 (gallica.bnf.fr / Bibliothèque nationale de France) libro escrito por J.H. Martinet “comisario” peruano encargado de ella (Martinet era profesor de la Escuela de Ingenieros civiles y de minas y director de la “Revista de agricultura”) y el libro América Central y del Sur en la Exposición de 1878 escrito por Clovis Lamarre y Charles Wiener. 

    Martinet nos da a conocer que las exhibiciones peruanas fueron deplorables. Para la de 1878 se formaron dos comisiones: una en Perú para despachar los productos y otra en París para recibirlos. La comisión en Perú había oficiado a los prefectos de todos los departamentos para que envíen muestras de sus productos, pero sólo respondieron dos. 

    Al abrir los cajones con los productos enviados desde El Callao, la comisión en París, se percató que los objetos que se mandaba habían sido 

“tan mal y mezquinamente embalados, que la mayoría de ellos y desgraciadamente los más importantes, como era, por ejemplo, la valiosa colección de minerales formada por Raimondi, se hallaban enteramente destrozados” (Martinet 1880:27,28). 

    Para salir del apuro, los miembros de la comisión en París salieron a la caza de productos u objetos manufacturados del Perú que pudieran encontrar entre sus conocidos y amigos para tratar de presentar algo coherente con el espacio que se les había asignado: 40 metros cuadrados. Algunos miembros de la comisión aprovecharon para introducir productos chilenos y ecuatorianos en el pabellón peruano.

    La fachada del Pabellón peruano fue construida por el arquitecto Alfred Vaudoyer, bajo las indicaciones de Charles Wiener quien había llevado a París una colección de objetos reunidos durante el viaje que realizó al Perú y Bolivia entre 1876 y 1877.  Martinet la describe así:

"La formaban tres pórticos (dos en la fachada frente á la República Argentina y uno en la frente á la Persia) imitados de los antiguos palacios cuyas ruinas se ven en Huánuco-Viejo, construidos con grandes pedruzcos de arenisca y adornados con bajo-relieves en los cuales eran esculpidos pumas, ó leones de la Cordillera. El friso superior era adornado con decoraciones variadas tomadas de los bajo-relieves de la puerta monolita de Tiahuanuco, y amoldadas en yeso segun los dibujos de M. Ch. Wiener. Entre los pórticos y los pilares de las esquinas los espacios estaban construidos de aparatos ciclópeos, esto es formados de una albañilería poligonal. En esos espacios se habian reservado nichos semejantes a los que se observa en el antiguo palacio del Cuzco, conocido bajo el nombre de Colcampata. Estos nichos estaban coronados por el Dios Sol de la puerta de Tiahuanuco" (Martinet Op.cit.:54). 

    Lamere y Wiener escribieron lo siguiente:

“En la fachada de la exposición peruana, el arquitecto había previsto nichos para dos antiguos guerreros que, ataviados con trajes auténticos anteriores a la conquista, habrían completado y dado vida al conjunto veraz y pintoresco de esta fachada. Estos guerreros fueron colocados allí y custodiaron el palacio del 30 de abril al 15 de mayo de 1878. Ese día, a las seis de la mañana, abandonaron sus puestos de honor y se dirigieron a la sala de ciencias de la misión francesa. Este cambio tiene una razón etnográfica y, como este fenómeno ocurrió entre nosotros, es tanto más curioso. Los numerosos miembros de la colonia peruana en París se rebelaron al ver a los dos guerreros y apelaron al honorable ministro del Perú, señor J. M. de Goyeneche. Declararon que Europa podía sospechar que el Perú estaba habitado por gente pintoresca como estos guardias, mientras era notorio que toda la buena sociedad estaba vestida por Alfred Godchaux y la Belle Jardinière [uno de los más prestigiosos almacenes de ropa de París]No prevaleció ninguna razón; ni la opinión científica del autor de la fachada, ni el razonamiento artístico del arquitecto, ni la opinión favorable de los demás miembros de la Comisión. “El señor de Goyeneche tuvo que ceder ante el ardor y la insistencia del patriotismo sudamericano” Citado en:  ©Les Merveilles de l'Exposition de 1878. Disponible en:
https://www.worldfairs.info/expopavillondetails.php?expo_id=25&pavillon_id=2635&_gl=1*nmb6t0*_ga*MTg4NjA2ODQ0My4xNzI4ODU5MzU3*_ga_X145T0SS8F*MTcyOTAzMDAzNy40LjEuMTcyOTAzMDA4MS4wLjAuMA..)

    Como se desprende de lo anteriormente expuesto, los peruanos residentes en París no aceptaron la presencia de los maniquíes representando a los guerreros "con vestidos auténticos de los que se usaban antes de la conquista" (Martinet 1880:54) y los cambiaron por el maniquí de una "tapada" a la que, por supuesto, no le faltaba ni el abanico. 

    El Perú, en Paris, en 1878, no pudo exponer lo mejor de su producción agrícola, mineral ni cultural. Martinet se quejó amargamente:

“El verdadero objeto del Perú, al participar en la Exposición Universal, no era mostrar una o dos máquinas, de muy poca importancia, huacos malos y retratos de “varias señoritas que van a ostentar su belleza a la Exposición de París” (Martinet Op.cit.:29).

lunes, 29 de julio de 2024

PARA UN BRINDIS DE CHICHA


COLECCION de algunas poesías publicadas desde la entrada del ejército libertador
en la ciudad de los libres
. Lima. 1822. p. 69.

    La única canción (con letra y música) que se ha rescatado de la época de la gesta independentista de 1821, es una que conocemos como "La Chicha", que fue publicada en Lima, en 1822 en la COLECCION de algunas poesías publicadas desde la entrada del ejército libertador en la ciudad de los libres, por Manuel del Río:

COLECCION de algunas poesías publicadas desde la entrada del ejército libertador
en la ciudad de los libres
. Lima. 1822.

  En las páginas 69 y 70 de esa obra se encuentran ocho octetos de "Para un brindis de chicha - letrilla" (composición poética de versos cortos, que se divide en estrofas, una de las cuales se repite como estribillo), que actualmente conocemos como "La Chicha, sin señalarse autor:


   
   A esta primera publicación hay que sumar la obra de Robert Proctor, escritor inglés que llegó al Perú en 1823 y publicó en Londres en 1825 el libro Narrative of a Journey across of the Cordillera de los Andes and of a residence in Lima and other parts of Perú, in the years 1823 and 1824. Una traducción al español se editó en la Argentina en 1920: 

Fuente: Internet Archive

    En esa obra, en el capítulo XLII, Proctor describe su paso por Lobrajillo (¿Obrajillo, Canta?): 
Dejé Lobrojillo al día siguiente de retorno a Lima y marché duro para llegar a Cocoto el mismo día, distancia de cuarenta millas. Al aproximarme a unas cuantas cabañas diseminadas que componían el villorrio, pasamos una choza solitaria donde la rama colgando en la puerta anunciaba al indio sediento que la deliciosa chicha se vendía adentro. Aquí se reunían numerosos jinetes que al vernos se pusieron a gritar: uno de ellos, desprendiéndose del grupo, se acercó a mi compañero y con sable empuñado le ordenó que le siguiese. Aunque sospeché al hombre ebrio, temí, sin embargo, haber caído en malas manos, y sacando una pistola, caminé hacia el sujeto, y poniéndole la pistola montada en la cabeza, le ordené dejar el sable. Sus compañeros se adelantaron y me suplicaron no descerrajase, pues el hombre no era ladrón sino "un cristiano borracho". El jinete la escapó buena, pues mi dedo estaba en el gatillo a punto de apretarlo, y díjele cuán cerca había estado de pagar por gastar bromas con pasajeros tranquilos. El pobre muchacho hizo después todo lo que pudo para expiar su locura y nos invitó a pasar la noche en su rancho, a lo que accedí, para convencerle de que no le tenía mala voluntad. 
Halléle propietario de gran parte del valle y, para indio. hombre rico: él y sus amigos empinaban el codo en la pulpería, cuando viéndonos aproximar se ciñó el sable de una persona de Lima, con la intención única de asustarnos. Era un loco alegre, y mientras marchábamos a su casa, hacía saltar su caballo adelante y atrás sobre las altas pircas con riesgo inminente de quebrarse el pescuezo. Cuando llegamos al rancho pidió de cenar con gran aire autoritario, y, mientras se cocinaba, tomó la guitarra y cantó la siguiente canción española en elogio de su licor nativo: 
Patriotas el mate
de chicha llenad
y alegres brindemos
por la libertad.

Esta es más sabrosa,
que el vino y la sidra
que nos trajo la hidra,
para envenenar.

Es muy espumosa
y yo la prefiero
a cuanto el Ibero
pudo codiciar.

Coro,
Patriotas el mate, etc.

El Inca la usaba
en su regia mesa,
con que ahora no empieza,
que es inmemorial.

Bien puede el que acaba,
pedir se renueve
el poto en que bebe
a su caporal.

Coro,
Patriotas el mate, etc.

¡Oh licor precioso!
tú licor peruano,
licor sobrehumano,
mitiga mi sed!

¡Oh néctar sabroso
de color del oro,
del indio tesoro,
patriotas bebed!

Coro,
Patriotas el mate, etc.

Aunque la letra es española y es obvio tuviese origen subsiguiente al estallido de la guerra en el Perú, el tono era del indio, y sin duda adaptado a palabras quichúas, aunque después de averiguar, no pude procurarlas. La música, monótona, pero de ninguna manera desagradable, fue poderosamente gozada por los alegres y rientes compañeros del cantor, que coreaban clamorosos. (Proctor 1920: 206,207).

Fuente: Internet Archive

    Llama la atención que Proctor encuentra que aunque la letra es en español "el tono era del indio" y considera que está adaptado del quechua. Estamos frente a una canción popular, ¿Quizás una cachua?, no lo sabemos...

    Esta canción casi quedó en el olvido. Sin embargo, en el Álbum de Ayacucho, publicado en 1862, aparece como "canción popular cantada en las fiestas que se dieron a la llegada del General San Martín" teniendo como autor de la letra a Juan A. Ugarte (llamo la atención sobre el hecho que no dice Jose de La Torre Ugarte) y de la música a Juan Tena. (Juan Bautista Tena fue un músico peruano que en 1821 participó en el concurso en el que ganó Alzedo. Era considerado uno de los buenos músicos de Lima).


Álbum de Ayacucho

    Otra publicación de "La Chicha", fechada en 1899, se encuentra en "Repertorio de Himnos y Canciones Patrióticas..." publicada por Carlos Prince.
Foto: facebook.com/profile/100064404143695/search/?q=La%20Chicha

Foto: facebook.com/profile/100064404143695/search/?q=La%20Chicha

    Ya en el siglo XX, el investigador musical José Félix García la encontró publicada en "El Cancionero de Lima" N° 427 de diciembre de 1922 (nemovalseblog):

"La Chicha"

    Después de otro silencio, en "El Comercio" del 28 de julio de 1939, se anunció la "reaparición" de "La Chicha":

        El artículo esta firmado por Carlos Raygada y en él se afirma que, según Cipriano Coronel Zegarra, esta canción se estrenó en las fiestas que se organizaron en honor a San Martín a su llegada a Lima. Raygada obtuvo una partitura de "La Chicha" como obsequio del profesor Julio Kuapil, hijo del músico autriaco  José J. Kwapil quien fué director de las bandas del Ejército. La partitura está editada en Alemania por la famosa casa editorial Los Hijos de B. Scott, tiene como título "La Chicha - canzoneta peruana" y como autor a J. B. Alzedo.

Fuente: Plataforma digital BNP
    
    En la partitura está la letra publicada en 1822 pero sin indicación de autor.


Fuente: Plataforma digital BNP

    Carlos Raygada dedujo que la partitura fue impresa después del regreso de Alzedo de Chile, es decir después de 1864 y posterior  a la primera impresión de la Marcha Nacional (la de Beyer) ya que ésta lleva como número el 13656 (1840) y "la Chicha" el 19351.

    Se podría decir que, como ésta canción se difundió de manera oral, tuvo varias músicas y la única que ha llegado a nosotros, por estar impresa, es la música que le puso Alzedo. 

    Sobre el autor de la letra, tendrán que ser posteriores investigaciones las que establescan quien fue Juan A. Ugarte y porqué se atribuyó a Juan de la Torre Ugarte la letra de ésta canción.

    Una versión de "La Chicha" interpretada por Carlos Cerquín y Sabor del 900 se puede escuchar en:




  

sábado, 27 de abril de 2024

Juan Makino Tori "El samurai del huayno"

 

"La Crónica" 5 de diciembre de 1974

    Hijo del comerciante jaujino Juan Makino y de Susana Tori (en su juventud ejecutante del shamishen, instrumento japonés de tres cuerdas), Juan Makino Tori nació en la ciudad de Jauja el 24 de junio de 1921. En su tierra natal, donde vivió su infancia y parte de su juventud, nutrió su espíritu con la música del lugar. 
    En 1945, en el teatro "Alhambra" del Callao debutó artíticamente cantando la música del Centro del Perú. En Lima organizó la "Compañía Huanca" y debe ser considerado uno de los pioneros de la música andina.  
    A continuación se reproduce una nota, aparecida en el diario "La Crónica" el 5 de diciembre de 1974, que aporta interesantes datos sobre su vida. 

De lunes a sábados, trabaja como empleado en una notaría limeña. Pero, los domingos se transforma en "El Samurái Cholo", un personaje del poco conocido mundo folklórico nacional y figura destacada en los coliseos y otros escenarios. Además, es compositor de música serrana.
Sus facciones son tan orientales como las de cualquier ciudadano japonés, y también su nombre lo relaciona con el país del Sol Naciente, pero, Juan Makino Tori no es japonés: es tan peruano como Machu Picchu, nació en Jauja un 24 de junio —fecha en la que se celebraba el "Día del Indio"— en el año del centenario de la independencia, habla un poco de quechua y, además ... ¡Canta huaynos, mulizas y huaylash en el Coliseo Nacional! De padre y madre japoneses, fue uno de cinco hermanos. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Fiscal No. 501 de Jauja, y ya desde entonces mostraba su inclinación por la música serrana.
UN MODESTO ARTISTA
"Desde chiquito —dice— me gustaba cantar y bailar la música del lugar. Las maestras en el colegio lo sabían, y por eso yo era actor obligado en todos los programas que se preparaban con motivo de distintas celebraciones cívicas. También me hacían cantar en las reuniones familiares de mi casa, y me aplaudían mucho". En realidad, los aplausos han resonado en los oídos de Makino Tori, más conocido en el ambiente vernacular como "El Samurai Cholo", durante más de 30 largos años, en los que ha venido realizando algo así como una cruzada de promoción y difusión de nuestra música peruana.
“Soy un modesto artista” dice él mientras hace pronunciada reverencia, mezcla de la japonesa con la que hace agradecer al público.
Desde hace 40 años, pasa más tiempo en Lima que en Huancayo o Jauja

UNA IMPORTANTE SIEMBRA...
Durante su larga permanencia en la capital, ha formado diversas compañías folklóricas que, recorriendo diversas ciudades del país, dieron a conocer a los peruanos las canciones y danzas de otros peruanos de lejanos lugares.
Precisamente, Juan Makino es señalado como el verdadero iniciador del movimiento artístico vernacular organizado en compañías folklóricas.
En 1946 formó la compañía "Sumac Ticca", de folklore cuzqueño; al año siguiente fundó la "Compañía Huanca", de Huancayo, junto con Aurelio Navarro, a quien define como "un sacrificado e ignorado defensor de nuestra música vernacular".
Más tarde creó también las compañías "Huanca Huamán", "Mantaro Huanca" y otras más que escapan a su memoria.
El serrano de los ojos rasgados cuenta que comenzó a trabajar como artista folklórico difundiendo música y danzas cuzqueñas. Más tarde otras de la región del centro del país. Finalmente, se quedó con lo que le gusta más: la música huancaína.
"En realidad —sostiene— domino la música de casi toda la Sierra, así como sus bailes. Incluso en diversas ocasiones he llegado a cantar changanacuis y otra música de la selva y de la ceja de selva. Claro que aprender las características de cada tipo de música, de la variada vestimenta, y la formación de un repertorio, me ha costado muchos años de trabajo y también de investigación. Ahora puedo decir con orgullo que soy uno de los peruanos que más conoce de folklore serrano".
"No es que quiera sentirme por encima de otros artistas —agrega—, tan trabajadores como yo, sino que la causa de mi orgullo está básicamente en haber demostrado a muchos que veían o ven en mí a un japonés por mis ojos 'jalados' que soy tan peruano como ellos. Y de repente más que ellos, porque el patriotismo, como todos sabemos, no está ni en el color de la piel, ni en la forma de los ojos, ni en el sonido del apellido ....
LA MUSICA TRISTE
Pero, por otro lado, antes de cantar música serrana Juan Makino cantó tangos: "Lo hice simplemente porque me gustaba el canto como actividad, como totalidad. Como canté tangos pude también haber cantado boleros o cualquier otro tipo de música. Pero, cuando me convencí de que ser artista era mi destino, entonces tuve que escoger la que más me gustaba. Y opté por la música serrana. Mi música…”
Juan Makino, el "Samurai con alma de cholo", como él mismo se define, también ha cantado valses y tristes. "Pero —aclara— me gusta mucho la música sentida, la música triste. La prefiero porque va más con mi temperamento. Por eso es que prefiero los huaynos y las mulizas. Especialmente las mulizas"
En varias oportunidades, Makino ha dictado cursos en el Centro de Arte Nativo. "He colaborado con ellos especialmente invitado, y lo hice siempre con mucho gusto. ¿Quién no se siente contento de hablar de lo que le gusta? ", dice sonriendo casi hasta hacer desaparecer sus ojos. Hoy, después de toda una vida de formar grupos folklóricos y compañías que fueron centro de trabajo para muchos artistas vernaculares, Juan Makino Tori canta como solista.
FALTA MAS APOYO …
"A través de los años —dice con un destello de tristeza en sus oblícuos, movedizos ojos— uno se va desengañando. Por un lado, nunca el Estado ha apoyado en forma práctica y efectiva a los artistas folklóricos. Ahora, por ejemplo, se ha dado leyes que tratan de proteger lo peruano, pero la aplicación de esa ley no parece muy efectiva". "Ese dispositivo —dice— manda que por lo menos el 80 por ciento de la programación de los canales de televisión sea nacional, hecho en el país, y con elementos peruanos básicamente. Sin embargo, eso no le ha traducido en más trabajo para los artistas vernaculares. Cosas como ésta son las que nos desalientan a veces. " Señala que, por otro lado, los mismos artistas vernaculares tienen gran parte de la culpa por no unirse con armonía para plantear sus necesidades ante las autoridades competentes. "La Asociación que existe actualmente, parece que está cobrando nueva fuerza después de una época oscura. Ojalá puedan trabajar en armonía", afirma. Reitera que falta trabajo. "Sólo tenemos el Coliseo Nacional y el Coliseo Cerrado, que a veces se dedica a deportes", dice. Termina señalando que seguirá difundiendo el foklor, de acuerdo a lo que dice la letra de su huayno "El Samurai": "Soy el samurai alma de cholo, por eso canto con alegría/ provinciano soy a mucho orgullo, nacido en Jauja, ese gran valle/ Por donde vaya, voy pregonando sus tradiciones y sus canciones/ Llevo en el alma el sentimiento de sus mulizas y sus huaynitos".


 

 

lunes, 8 de abril de 2024

VICTOR ALBERTO GIL MALLMA "PICAFLOR DE LOS ANDES"

 

     Hijo de don Bernardo Gil y de doña Francisca Mallma Huamán, Víctor Alberto Gil Mallma, el gran "Picaflor de los Andes", nació el 8 de abril de 1929. Fue declarado en el año 2022 personalidad meritoria por el Ministerio de Cultura, pero, desde los inicios de su carrera artística en 1960, fue un ídolo popular. ¿El lugar de nacimiento? Hay controversia, una versión afirma que nació en la ciudad de Huanta del departamento de Ayacucho, otra, que nació en la calle Huanta de El Tambo, en Huancayo. Dejémoslo ahí, es parte de la leyenda.

    En el diario "La Prensa", con motivo de su fallecimiento, se publicó una semblanza biográfica:

Víctor Alberto Gil Mallma, había nacido en la ciudad de Huancayo. Estudió parte de su primaria en Villarica, en el Alto Perené, donde su familia vivió un tiempo, y la cóntinuó en la Escuela del Jirón Puno 581 y en el Colegio Santa Isabel de su ciudad natal. Siendo un adolescente comenzó a trabajar en las minas como chofer.
Si bien se consagró como intérprete de nuestra música serrana, "Picaflor de los Andes" se inició cantando el género ranchero mexicano. En 1959 vino a Lima para probar fortuna en un concurso de música foliclórica que promovió Radio Excelsior y logró triunfar. Su primer éxito fue el huayno "Aguas del Río Rímac" que ha dejado grabado en dos disqueras di-ferentes. Fundó la organización de publicidad Folklórica radial "Clarinadas Peruanas". Dejó grabados 14 LP. La disquera Virrey editó un disco doble con motivo de sus Bodas de Plata con sus mejores éxitos.

    En "La Crónica" del 3 de mayo de 1967 se publicó este artículo:

"La Crónica, 03/05/1967

Al “Picaflor de los Andes” se le discute pero “arrastra” público
  La pequeña estatura, el rostro neutral y la mirada taciturna son las principales características físicas de Víctor Alberto Gil, “El Picaflor de los Andes” uno de los más populares y discutidos intérpretes folklóricos del presente.
  Nacido en Huanta, se forjó en la ciudad de Huancayo, donde se adentró en el rebelde espíritu de los huancas, asimilando su dialecto y costumbres, que ahora le sirven para ser considerado como el "Rey del Huaylas".
  A diferencia de los pioneros del folklore andino, está de moda desde hace algunos años y constituye una razón de alta taquilla para los promotores y empresarios de coliseos, teatros y emisoras, y gran venta de grabaciones. Este cotizado artista hace reverberar en sus intervenciones las vivencias de su propia lucha y sufrimientos con un tinte casi siempre irónico lo cual gusta poderosamente a la masa popular de tierra adentro.
  Su voz está identificada como la máxima expresión masculina de la canción del Valle del Mantaro. Como compositor se le discute también, pues se le acusa de no componer de acuerdo al verdadero sentir de los pueblos huancas desdiciéndose en el fondo y forma del verso andino.
"Picaflor de Los Andes", es el intérprete mejor pagado de nuestros días, hecho q' no pudo hacerse extensivo a sus colegas de arte al asumir la Secretaria General del Sindicato de Artistas Folklóricos del Perú.
  Es y fue siempre un hombre de trabajo y lucha, derrochando energías en las carreteras del abrupto Ande peruano, con el campo de la rudeza de la mecánica industrial. Su mundo personal ha influido poderosamente también en que se le discuta, pero de todos modos es Innegable que es el cantor vernacular que más éxitos y aplausos cosecha en los escenarios, hoy por hoy.

En 1968, José María Arguedas, en su artículo "De lo mágico a lo popular, del vínculo local al nacional" le dedicó una líneas llenas de admiración:

"El Comercio" Dominical 30.06.1968

    Ya en esa época su salud le causaba problemas y lo alejaba de los escenarios, pero su determinación hacía que se recupere y vuelva a actuar.

"La Crónica" 5 de julio de 1970

"La Crónica" 2 de enero de 1972

    En 1974 su salud estaba bastante deteriorada, desde julio de ese año estuvo postrado en silla de ruedas. El 18 de ese mes "La crónica" publicó una nota en la que él se expresa largamente sobre la problemática de la música popular y sus intérpretes.

Picaflor de los Andes
Un paso más en la vida

Para algunos interpretes vernaculares, expresar nuestro sentir popular en los coliseos representa casi una forma de distracción o esparcimiento. Pero, para un artista andino que ama su tierra entrañablemente, que canta sus angustias y alegrías, que lleva en la sangre el espíritu del folklore, significa mucho más que su propia vida: Es el caso del Picaflor de los Andes.

En efecto, para Victor Alberto Gil Mallma, huancaino, conocido como "El Picaflor de los Andes" nunca han existido barreras ni obstáculos para difundir el folklore que conoció y aprendió a querer desde niño y que ya, a los 17 años, exteriorizaba en los asientos mineros y fabricas de Huancayo, su tierra natal. Lamentablemente, el "genio de Huayta-pallana", como lo recuerdan sus paisanos cariñosamente, sufrió el reto de una delicada enfennedad que lo tiene postrado en un sllón de ruedas desde hace seis mesas.

Una mielitis —irritacion de tipo infeccioso a la medula espinal— pudo haberle impedido que sigua actuando en los coliseos y en contacto con su publico.

Sin embargo, la reacción del "Picaflor de los Andes" fue sorprendente. Valiente, es el termino más adecuado. Tal vez muchos en su lugar se habrían sumido en la desesperación por no poder caminar. Por el contrario, para el hijo predilecto de Huancayo y de mas de una veintena de distritos de la region, la temporal invalidez ha sido incentivo para seguir difundiendo el folklore huanca y marcha adelante con su empresa "Clarinadas Pcruanas", productora de programas andinos para radio, así como para continuar en la búsqueda de nuevos valores vernaculares.

UNA NUEVA ETAPA EN SU VIDA

"Mi enfermedad —nos dice— ha marcado el comienzo de otra etapa en mi vida y que, para mi, sólo puede tener una culminación, la realización de todos sus proyectos. pese a mi impedimento físico.

El conocido artista huanca, que tiene en su haber doce grabaciones de larga duración y medio centenar de 45 rpm, difunde sus canciones en radio Agricultura de Lima, Andina de Huancayo y Chinchaycocha de Junin, acaba de hacer dos presentations publicas y grabar su docimotercer LP bajo el titulo "Un paso más en la vida", dedicado a quienes siempre le alentaron a seguir expresando el sentir del hombre andino.

"EL FOLKLORE REQUIERE UNA LEY"

Para victor Alberto Gil, qua surgió al mundo artistico hace más de 15 años en un programa vernacular que conducía Gonzalo Toledo en radio Excelsior, los problemas de antaño de nuestro folklore continuan latentes y se han hecho casi crónicos.

El intérprete y compositor huanca considera que la difusión de la música andina atraviesa por una caótica situación toda vez que son muchos los interpretes que no tienen conocimientos ni formación artistica. En nuestro país, señala, hay una variedad de expresiones folklóricas, y cada vocalista o conjunto que surge como le viene en gana los ritmos autoctonos sin que exista ningun organismo que supervigile o controle la calidad de los mismos".

Considera que mientras Bolivia se identifica con su taquirari, Chile con su cueca y Mexico con su ranchera, nuestro folklore se identifica con una serie de huaynos y mulizas de distinto origen y que siempre no están de acuerdo a una estetica, que en la mayoria de los casos distorsionan la verdadera esencia de nuestra música. Anota que el plagio y el desconocimiento en los ritmos son problemas capitales de nuestro folklore, y que compete al Instituto Nacional de Cultura y a las autoridades respectivas tomar cartas en el asunto.

IMPOSTERGABLE: LA CAPACITACION

Precisa que el Sindicato de Artistas debe desarrollar ciclos de capacitación para todos sus asociados, con la participación de musicólogos, etnólogos y otros especialistas, así como propiciar la apertura de más fuentes de trabajo.

El artista huanca de 44 años, padre de dos profesionales y cinco menores, subraya que los dos escenarios que existen en Lima no son suficientes y que los interpretes no pueden seguir expresando su sentir en canchas de futbol, por ejemplo.
"El sindicato —agrega— debe conseguir que el artista tenga un solo carnet pan trabajar en los escenarios". Confiesa que son muchos los vocalistas que actúan únicamente en el Coliseo Nacional porque tienen carnet solo de la Municipalidad de la Victoria. Pide además, que no se tome al folklore como una simple actividad recreativa de aficionados, la mayoría de los cuales laboran durante la semana en mercados "paraditas" y los domingos se transforman en cantantes y bailarines. "Hasta el momento —termina— ninguna institución se ha preocupado por solucionar estos problemas que ponen de relieve el atraso en que nos encontramos en lo que se refiere a música vernacular. Sería necesario hacer una evaluación de los interpretes y establecer rigidas disposiciones que normen y controlen la difusión de nuestra música andina...".
"La Crónica" 18 de diciembre de 1974

En la foto que se muestra se puede apreciar las carátulas de los discos que grabó:

Foto: Internet - Sitio Oficial

    Falleció en el hospital de Chulec, La Oroya el 14 de julio de 1975. Eso será materia de otra nota...


sábado, 6 de abril de 2024

EL ORIGEN ETIMOLÓGICO DE LA CHUSCADA

Contraportada del Disco "Lo mejor del... Conj. Ancashino Atusparia" 
Líder - Iempsa ELD 02.06.1001 - 1982

    Un estudio sobre la Chuscada es una deuda pendiente con la música ancashina y peruana en general. Pongo a disposición de los interesados la primera parte de un avance de investigación sobre este tema.

1.- El origen etimológico de la chuscada

                Con el nombre de chuscada se denomina a una variedad de huayno del departamento de Ancash. Sobre el origen de esta denominación hay varios pareceres. En 1982, en la contraportada del disco “Lo mejor del Conjunto Ancashino Atusparia” se publicaron estas líneas sobre el origen de la chuscada sin indicación del autor ni la fuente utilizada para escribirlas. Las transcribimos conforme están escritas (con algunos errores ortográficos y de sintaxis):  

BREVE RESEÑA HISTORICA: ¿Por qué se dice Chuzcada?

En circunstancia que se celebraba una gran fiesta en la ciudad de Huaraz, con ocasión de la llegada de Don Simón Bolívar y su ejército, en dicha reunión participaba la crema innata de la Sociedad del pueblo huaracino, quienes realizaban un almuerzo al compás de la Banda de Músicos que interpretaban música de salón y asimismo de tanto escuchar y bailar la mazurca y el vals, Don Simón Bolívar pidió que los músicos tocara la tonada popular del pueblo, y así lo hicieron, y nadie de la famosa alta sociedad quizo bailar, aduciendo que era música de cholos, surge en ese instante la aparición de una bella representante del lugar, figura llena de expresión y dulzura con movimientos de cintura y pañuelo en mano, invita a bailar a Don Simón Bolívar, y él gustosamente accede a dicha invitación y en ese instante se escucha murmullos, críticas de parte de la sociedad en contra de la joven pueblerina, y al término de la música le dá las gracias por el baile concedido, más él la felicita con un beso y abrazo. Al ver todo este acontecimiento, las damas de alto linaje se expresan con cierto despotismo utilizando la palabra chola (Chuzca), nos ha avergonzado, nos ha humillado, que ¡vergüenza!

Fue a partir de ese momento que queda perennizado la palabra popular (Chuzcada), que expresa el verdadero sentir del pueblo ancashino.

         Otra explicación del origen de la chuscada -basada en la tradición oral- afirma que fue Bolívar quién tentado por la música ancashina, después de bailarla con una dama huaracina pronunció ¡qué chuscada!, término que en el habla colombiana y venezolana quiere decir ¡qué bonito! (Salazar 2007). Esta explicación parece más sólida que la explicación anterior y ya fue señalada por William Tamayo Ángels en 1997 en el libro Folklore: Derecho a una Cultura propia:

Chuscada

Se conoce así a una variedad muy alegre del wayno, que corresponde al departamento de Ancash, llamada de esta manera por Simón Bolívar, queriendo decir en expresión colombiana: lo bello, lo más hermoso (Tamayo 1997:126).

Tenemos que decir que Simón Bolívar estuvo en el Callejón de Huaylas en noviembre de 1823 (pasó por Huaraz el día 23 de ese mes) y en 1824 estuvo en Huaraz desde mayo hasta el 14 junio (Agradecimiento a José Salazar por esos datos). El término chuscada estaría próximo a cumplir su segundo centenario.

Américo Portella por su parte relaciona “chuscada” con la obra de Martínez de Compañón quien a fines del siglo XVIII publicó Trujillo del Perú un códice en el que se encuentran acuarelas y partituras. Una de las acuarelas es la de la Danza del Chusco (nº 159). En la acuarela se ve a un arpista y otro músico que toca un cordófono que tiene la caja ovalada y no en ocho como la guitarra. Un tercer personaje “cajonea” sobre el arpa con los nudillos de los dedos de la mano. En la parte inferior dos parejas bailan, una, tomados de la mano y la otra no. Parecen tener pañuelos (Portella 1998:106-107). 


Martínez de Compañón Trujillo del Perú
E.159 danza del Chusco

En el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española existe la siguiente entrada para "chusco":

Chusco
(de orígen incierto)
1. Adjetivo Que tiene gracia, donayre y picardía. (También sustantivo).
2. Adj. Perú. Dicho de un animal cruzado (de padre de castas distintas).
3. Adj. Perú. Dicho de una persona de modales toscos.
4. Pedazo de pan, mendrugo o panecillo.
5. Pan de munición. https://dle.rae.es/chusco?m=form

        También existe una entrada para "chuscada": "Dicho o hecho de una persona chusca". https://dle.rae.es/chuscada?m=form 

En el Diccionario de americanos (on line) de la Asociación de Academias de la Lengua Española "chusco,-a" aparece también como usado en Colombia: "Referido a persona bien parecida, atractiva". https://www.asale.org/damer/chusco

    No se ha podido encontrar una continuidad probada entre lo señalado por Portella con el uso de la palabra “chuscada” como denominación del huayno ancashino y, a pesar de que la tradición oral sobre Bolívar es del siglo XIX, sólo se ha podido documentar el uso de la denominación “chuscada” en el siglo XX.

En la obra Fuego Graneado, de Víctor Manuel Izaguirre que incluye un detallado relato de la fiesta de mayo en el barrio de La Soledad de Huaraz en 1885 titulado “Fiesta de Barrio” se menciona el término cashua pero no se encuentra chuscada (Izaguirre 1958).

En el siglo XX, la referencia más antigua que he encontrado es “chusgada” que aparece en una partitura impresa en 1920 en la Casa Fort de Lima, cuyo autor es el músico trujillano Maglorio Collantes Díaz que en 1911 fue profesor de la banda de músicos de Chiquián y publicó dos guailishadas huastinas y la chusgada “Azucena linda flor” entre otras partituras. En 1925, éstas y otras composiciones de Collantes fueron grabadas por el dúo Alcides Briceño y Jorge Añez para la Victor Talking Machine Co. de New Jersey. Lamentablemente no se ha podido recuperar ni la partitura ni la grabación de dicha chuscada, sólo esta mención que se encuentra en la contra portada de la partitura de la guailishada “Palomita Blanca” a la que se ha hecho mención:

“Azucena linda flor” – Colección Dante Guzmán 

      Los Conjuntos huaracinos que participaron en los concursos de Amancaes en 1928 -1929 y los que participaron en el IV Centenario de la fundación de Lima en 1935 interpretaron, como puede verse en los programas y notas periodísticas aparecidas en esa época yaravíes y huaynos, no utilizaron la denominación de chuscadas para referirse a los huaynos ancashinos. Sin embargo en el cancionero “La Lira Limeña” Nº 304 de diciembre de 1935 se publicó la siguiente chuscada:

“La Lira Limeña”: Colección Carlos Cerquín


    En los primeros discos de 78 rpm del Conjunto Atusparia grabados en Sono Radio como genero musical aparece "huayno", en cambio, en los discos 78 rpm grabados en Odeón aparece "chuscada".

    Algo que también he podido constatar es que algunos huaynos grabados con esa denominación por unos intérpretes, aparecen grabados por otros como chuscadas. De esto hablaré mas adelante.