viernes, 29 de abril de 2011

ACLARANDO ACLARACIONES: QUIEN FUE AGUSTÍN EDUARDO MONTES RIVAS?


La primera vez que escuché de Montes y Manrique, fue hace casi 40 años. Recién había llegado a Lima y asistí a una fiesta en el Rímac en la casa de un tío que tenía una guitarra y muchos otros instrumentos. Como ya “chapaleaba” la guitarra tuve que acompañar a uno de los invitados que cantaba muy bien los valses, y en un momento de la fiesta cantó ese que dice:

           “Así es mi Lima criolla,
           alegre y jaranera la tierra
           tres veces coronada
           donde nació la marinera,
           que con cajón y repique,
           en los barrios del Rímac
           de antaño, le dieron colorido
           Montes y Manrique,
           padres del criollismo”.

       Los que conocen ese vals del “Chato” Raygada, saben que antes de cantar la parte que dice “Montes y Manrique”, hay que hacer un “obligado” en la guitarra, sin lo cual hay un silencio y el vals se cae. El hecho es que en esa oportunidad no hice el “obligado” y la interpretación se detuvo…  me disculparon porque tenía sólo 16 o 17 años y “me faltaba”.

            Fue de esa manera que en mi mente quedaron grabados los nombres, más correcto es decir los apellidos, de estos míticos cantores. Aprendí que eran “padres del criollismo” pero ni siquiera sabía sus nombres, después supe que eran Eduardo Montes y César Manrique (debo confesar que durante un tiempo no recordaba con precisión quién era el cantante y quién el guitarrista) y tuvieron que pasar más veinte años antes que escuchara por primera vez las grabaciones de este dúo: -“Discos marca Columbia…”.

            Con la aparición del “sonido digital” se hizo posible “limpiar los audios”. Algunos discos de Montes y Manrique y las cintas magnetofónicas que de ellos hicieron y conservan algunos coleccionistas fueron digitalizadas y grabadas en CDs, que no tardaron en aparecer en el mercado negro: “sólo para coleccionistas”. Algunas de los audios llegaron a “Youtube” y de esa manera la casi totalidad del repertorio está accesible, aunque “sólo para coleccionistas”.

            También fue en Internet  que comenzaron a publicarse artículos relacionados a la música criolla, investigadores acuciosos como Darío Mejía, comenzaron a “colgar” artículos de “filigrana”, donde uno podía enterarse de detalles, nunca antes dados a conocer, de las canciones y de la vida de los intérpretes de la lírica popular. Al mismo tiempo comenzaron a salir a flote las “controversias”, los datos que echaban por tierra viejas creencias.  Algunos se sentían confundidos, se quejaban que ciertas publicaciones en vez de aclarar confundían más, pero ya no había marcha atrás, se había iniciado una nueva etapa en el conocimiento de nuestra música tradicional.

            Pero aún así hay grandes lagunas y una de estas está relacionada con Montes y Manrique. A pesar de que prácticamente no hay artículo o libro en que no se les mencione, al perecer se desconoce o se evita escribir los apellidos maternos de estos personajes. Y sobre sus fechas de nacimiento y otros datos de su vida, existe una gran confusión. Esto se reavivó hace pocas semanas cuando el reconocido periodista Marco Aurelio Denegri, en su programa televisivo “La función de la palabra” del 23 de marzo de este año comentó la publicación de Montes y Manrique 1911 – 2011 Cien años de música peruana (compilación y textos de Fred Rhoner y Gérard Borras). En la página 8 del libro que acompaña los discos se lee:

“¿Quienes fueron Eduardo Montes y César Augusto Manrique? Eduardo Montes nació el 27 de agosto de 1872 en Barrios Altos. Manrique nació en ese mismo barrio (La Huaquilla) en 1880”.

            MAD (Marco Aurelio Denegri), contrapuso a esos datos las fechas que aparecen en el libro Canción Criolla memoria de lo nuestro  de Manuel Zanutelli Rosas:
               
“A Eduardo Montes lo bautizaron en la parroquia de Santa Ana el 10 de julio de 1876 de cuatro meses y tres días. (…) A César Augusto Manrique le pusieron óleo y crisma el 13  de diciembre de 1878, aunque había nacido  el 27 de setiembre de ese año (pp. 69,70)

 Como Zanutelli cita la fuente de donde tomó esos datos (los libros de bautizos que se encuentran en el Archivo Histórico Arzobispal de Lima) y Rhoner-Borras no lo hacen, MAD, le dío la razón a Zanutelli. Pero ya años atrás Darío Mejía había tocado el asunto y analizado la “historia” de estas confusiones. 

El asunto es que en una entrevista que, en 1936, la revista “Cascabel” hace a Montes y Manrique, éstos mencionan que las fechas de sus santos eran el 28 de agosto, de Montes  (aunque en “Cascabel” está escrito “18 de agosto”, ellos indicaron que era la misma fecha en que se embarcaron para Nueva York y Darío Mejía encontró el anuncio  publicado en “El Comercio”, que prueba que la fecha de embarque fue el 28 de agosto) y el 25 de setiembre de Manrique.

Entonces cómo se equivocó Zanutelli? El problema es que Zanutelli no sabía el apellido materno de Montes y en el libro de bautizos de la Parroquia de Santa Ana, correspondiente a 1876, efectivamente figura la partida de bautizo de Eduardo Montes Fernández (Zanutelli en su libro escribe Hernández), Zanutelli creyó que se trataba de nuestro famoso cantante.

Darío Mejía en 2008 ya había ubicado, en la “Sociedad de Beneficiencia Pública de Lima”, el certificado de inhumación de los restos de Eduardo Montes Rivas de “64 años”, documento fechado el 1º de abril de 1939. Faltaba ubicar la “verdadera” partida de bautizo. Nos ha tocado esa tarea y así lo hicimos: El 11 de setiembre de 1874, en la Parroquia de San Lázaro (en el Rímac) fue bautizado Agustín Eduardo de 15 días de nacido, hijo legítimo de Manuel Montes, de Yungay y de Jacoba Rivas de Lima.

Como en la partida dice de “15 días de nacido” se pensaba que había nacido el 27 de agosto. Pero, como se ha señalado líneas arriba, la fecha exacta debe ser el 28 de agosto y no el 27. Posiblemente contaron mal o le pusieron 31 días a Agosto. Un argumento más: en el santoral católico el 28 de agosto se celebra a San Agustín. En el Perú no es raro tener, en las partidas de nacimiento y documentos de identidad, una fecha diferente a la fecha de su cumpleaños pero nadie celebra su santo en un día diferente al suyo (a excepción de los nacidos el 29 de febrero).

Lamento que, cuando Marco Aurelio Denegri me vino a visitar para escuchar las primeras grabaciones de cajón realizadas en Lima en 1913, (En su programa del 9 de febrero había citado mi trabajo donde doy a conocer la fecha en que por primera vez se grabó el cajón, pero él no sabía que yo tenía esas grabaciones) aún no tenía estos datos para dárselos.

Luis Salazar Mejía

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