lunes, 7 de mayo de 2018


ALFONSO DE SILVA

El 7 de mayo de 1937 murió en Lima el compositor Alfonso de Silva Santisteban, nacido el 22 de diciembre de 1902 en el Callao.

En la Revista  de la Biblioteca Nacional Fénix N° 14 puede leerse, en la "Guía Musical del Perú" de Carlos Raygada una reseña biográfica y un catálogo de sus obras.


 Para rendir homenaje a su memoria insertamos una disertación de César Miró, en la Apdayc realizada en agosto de 1995 (tomada de Wikipedia).

"Hijo natural del Sr. Santa Gadea, entonces Vocal de la Corte Suprema de Lima, su madre Silva Santisteban lo cría bajo la apariencia de ser su tía.

Muy joven emigra a Francia y se establece en Paris durante la década de los 20. Mucho antes se había manifestado como compositor nato y original; en 1926, escribe sus Lieder siendo el primero de ellos en publicarse “La Carretera”, con texto de Daniel Russo, ganador de los Juegos Florales de San Martin, editado en el primer número de la revista “Amauta”, de José Carlos Mariátegui.

De Silva postula al Conservatorio Nacional de Música de Paris, se cuenta: El examen de composición duraba varias horas y consistía en la armonización y desarrollo de un tema dado. De Silva entra al salón designado al cual se encierra. A los diez minutos toca la puerta el profesor y le pregunta qué le hacía falta; y simplemente él le responde: "Ya lo terminé".

En 1929, se encuentran en Paris De Silva, De Verneuil, Vallejo, Rabines y Miró. Y en otras ocasiones Vallejo, Moro, Theodoro Valcarcel y Miró.

Se le recuerda a Da Silva por su cultura y su originalidad lúcida, muy inteligente. Desde muy joven tuvo la oportunidad de dictar las clases en el colegio de Jesuitas, teniendo entre sus alumnos a Miró, pero esta rutina solo le dura dos años.

De Silva vivía en la rue de Constantinople en Paris y se casó con Alina [Alina Lestonnat Cavenecia], cantante a quien acompañaba al violín cuando cantaba tangos con la orquesta de Manuel Pizarro en el “Shéhérazade” y otras veces en el “Ermitage moscovite”, su última morada fue en la rue du Faubourg-Montmartre. Tuvo un hijo, Alfonso de Silva (1926-1999), nacido el mismo año del primer hijo de Miró en Paris.

Cuando estuvo en Lima (1925), fue a ver a su “tía” que moría, y al verlo le contó que no era su tía, sino su madre, y su padre era el Sr. Santa Gadea. Luego del entierro fue a verlo, pero este Vocal y jurista negó conocerlo. Esto le afectó mucho psicológicamente. Hizo varios conciertos, con una orquesta de cuerdas en la que se encontraba el profesor de música Rafael Arróspide de la Flor; estos conciertos fueron un éxito en Lima. El Vocal Santa Gadea, conmovido por la muerte de la mujer que amó y por el triunfo de su hijo, fue a encontrarlo al final de uno de sus conciertos. Santa Gadea le expresó. “Ven conmigo Hijo Mío!” pero De Silva le respondió. “Yo a Usted no lo conozco”

Poco tiempo después De Silva no pudo soportar esta tensión y cayó en el alcohol. Regresa a Paris y el alcohol lo persigue. Alina la pedía a Miró de tratar de alejarlo del licor. Iban juntos de un café-bar a otro, Da Silva pedía “un Cinzano” y Miró “un Café”, para contrariarlo; pero al sexto café-bar, Miró pedía también “un Cinzano” y los dos no regresaban a dormir. Algunas noches, de Silva iba, aún en ebriedad a visitar a Miró y traía una sonajita para jugar con el hijo de Miró en la cuna, luego lloraba, porque no se atrevía ir a ver a su esposa y a su hijo en dichas condiciones; poco antes que su hijo cumpliera los cuatro años, Da Silva partía a Lima. Alina, contenida, atendió a Miro, sorprendido por la partida de su amigo. Fueron todos a la Gare d’Orléans. Miró se despidió y Da Silva besando a su hijo le dijo a su esposa “volveré en tres meses”. Al alejarse el tren, Alina recién comenzó a llorar sobre los hombros de Miró y le dijo que ella sabía que Alfonso nunca más volvería.

De Silva empeoró su mal en Lima, era consciente que ya no tendría cura; intentó curarse en Caracas en un sanatorio, pero era muy tarde. De Silva vuelve a Lima para morir, joven, como murió Mariátegui."



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